01/05/2020
Desde niños fuimos programados para pensar que el exitoso era quien traía el carro más nuevo, quien se graduaba de la mejor universidad y conseguía trabajo en una multinacional, quien lograba hacerse rico a como diera lugar, incluso corrompiendo.
El éxito, como concepto utilizado de manera cotidiana, define muchos de nuestros objetivos, y como nuestros objetivos definen nuestras estrategias y enfoque de tiempos y esfuerzos, el éxito se vuelve una guía muy fuerte en nuestra vida.
Sin embargo, nuestro concepto actual del éxito ocasiona actitudes irresponsables hacia el medioambiente, hacia nuestras comunidades, hacia nuestro autodescubrimiento y hacia el verdadero amor propio que nos hace tanta falta.
Es hora de redefinir el éxito.