16/05/2023
Los miedos
Uno de mis grandes miedos son las culebras, me cuesta hasta escribir la palabra, no puedo explicar porqué, sé que es algo totalmente irracional pero así es.
Hoy, luego de pasar un par de días dónde mis papás para celebrar el día de la Madre regrese a mi casa y mi gatita me trajo una...
Cuando llegue, no la Vi... Seguro estaba escondida con más miedo que yo...
Arreglé la casa, organice la maleta, lave lo que tenía que lavar y cuando ya me iba a dormir, me levanté de la cama a apagar las luces y a cerrar... Y en ese momento la Vi...
Me temblaban las piernas, las manos... No sabía que hacer y mi mente me decía, es una culebrita de tierra, es muy chiquita, no me va a hacer nada... Tiene más miedo que yo... Pero yo no era capaz.
Saqué fuerzas de donde no tenía y me arme de escoba, recogedor y vino... Y la pobrecita estaba viva, lo cual es muy bueno para ella pero para mí significa un reto 10 veces mayor.
Le hablé, le dije que estaba llena de miedo, que me perdonara por la salvajada de mis gatitas, que la iba a llevar a su casa y le prometí que la iba a sacar con todo el amor del mundo y así fue.
Lo logré 💪
Pero cuando regresé, orgullosa, con mi escoba y mi recogedor en la mano, me di cuenta que del susto me había quedado por fuera ...
Así es que en pijama, a las 9:30 de la noche tuve que ir a donde los vecinos a pedir ayuda para volver a entrar a la casa. Duramos casi media hora y bueno, por fin estoy de vuelta, con el corazón a mil, las manos temblando y tratando de entender de dónde vienen esos miedos tan extraños, que incluso nos pueden llevar a atacar sin razón... A pesar del miedo, logré mirarla, hablarle y llevarla de nuevo afuera, a la tierra. Muchas lecciones me deja está noche... Muchas lecciones