31/08/2025
Un algo que había olvidado 😥
OLVIDO
Don Lalo camina cabisbajo di’allá pa’cá; va’ser triyo. Algo se tré y como nunca se deja abejón en el buche, le voy a preguntar; naiden sabe, si’liago la juercita, me lo suelta: así no se atraganta, no vaya’ ser que se nos enferme y ¿quién lo cuida? Tan amarga’o e insolente que’s, habrá que aguantalo. Vamos pa’ver.
-Don Lalo! ¿Que tré usté hace rato dando gueltas por la casa? Del corredor a la cocina y se da guelta otra ves pa’dentro. Cho! Desembuche que tengo un ratico pa’oílo. Ansina sé si le puedo ayudar, quién quita un quite. Suelte!
-Diay! ¿Me’stá atisbando? ¿Que’s que no tiene na’que hacer en su casa?
-Mucho tengo qui’hacer pero pa’un amigo se saca el ratico.
-Nu’es na’. Es sólo que me contaron un chisme cuando andaba yo en el Comisariato trayendo unos menjurjes que necesito pa’las gallinas que tienen el pico jodido y no ve que me para Juana pa’contame que aquel carajillo que yo crié, ¿Se acuerda? El chinillo Jose, que mandé a estudiar a la ciudá pa´que se le quitara lo bruto y aprendiera un oficio, a ler por lo menos?-
-Si me acuerdo. Usté le dió to pa’que no se echara a perder el cagao, andaba en malos pasos, ya lo tenían vigilao. Fue usté un santo con él; ya naiden hace eso por naiden. Las malas lenguas decían que’ra hijo suyo. Pero no me crea; Cuénteme que le dijo esa lengua larga. Creále la mitá! Usté sabe como’es.-
-Me contó que ya había terminao la escuela; que le dieron una beca del gobierno por avispao y lo mandaron a estudiar un oficio a un instituto. Dicen que ya terminó y anda buscando trabajo con el gobierno. Qui’anda to catriniao y to estirao. Parece contabilista-
-¿Y porqué se achicopala? ¿Nu’es lo que quería usté?
-Pos sí pero es que desde que se jué no supe na de’l. Creiva me iba a escribir de cuando en vez pa’contame que le iba bien, que cómo estaba y que ya había termiao el estudio!
-Adió y ¿pa’qué? Si su mercé ni leer ni escribir sabe. Aquí teléfono ni’ay. ¿Cómo li’ba a contar?
-Creiba que con alguien que juera allá y me mandara el recao. O por los Avisos de Radio Rumbo que’l sabe qui’oigo todos los días. Pa’enterame por lo menos. Estos confiteros cagaos son unos mal agradecidos y mal amanzaos. Que va! Apenas se ven bañaos, con ropilla más o menos y un cinquillo en la bolsa ya se crén diputados. Me hubiera alegrao mucho saber que’staba bien. Tal vez hubiera ido pa’legrame y velo to catrín recibiendo el cartoncillo. Me hubiera dado un gusto.
No se ponga así. Usté sabe cómo son. Apenitas les sale una pluma ya quieren volar. Al menos aprovechó el empujoncillo qui’usté le dió. Di’algo sirvió usté. Alégrese de’so.
Sí! La verdá sí. Los hijos no son di’uno. Son de la vida y nos los dieron prestaos! Tal vez se acordó di’uno recibiendo el certificado que se ganó. Con eso estoy pagao. Tal vez guelva y me cuente! Tal vez...
-Ansina será Lalito. No’liaga. Ya verá.
Don lalo regresó al quehacer, el sol caía, éste le iluminó la cara y brilló una gotica di’agua salada que le tocó el labio, tal vez fue de orgullo, una gotica que después le supo amarga, cuando rodó por su bigotillo hasta llegar a su boca, donde s'hizo amarga como un trago di’hombre grande.