08/03/2026
Hoy me sentí sola.
De verdad, me levanté casi por inercia para ir a la carrera…
aunque, pensándolo bien, no fue inercia: fue disciplina.
Muy en el fondo deseaba llegar a la meta y que alguien estuviera ahí esperándome.
Ojalá con Morita.
Ojalá con ese abrazo que a veces una también necesita al final de algo importante.
Pero no fue así.
Y aun así, fui con todo💪🏻
Cuando llegué, había demasiada gente.
Habían mujeres lindas, preciosas, divinas, espectaculares😍
Y me alegré de estar ahí, porque de alguna forma todas teníamos razones suficientes y compatibles para coincidir, para acompañarnos, aunque fuera sin conocernos🫶🏻
Le dije a Mau que iba a colonizar mis tierras porque corrimos por el barrio, y corrí así: con amor, con fuerza y con un deseo enorme de lograr un objetivo más🏃🏻♀️
Y lo logré.
Ver estos resultados me dan ganas de llorar, porque esto no ha sido suerte.
Esto ha sido constancia.
Ha sido aparecer incluso en los días donde no hay motivación, no hay ganas, no hay energía…
y aun así la disciplina llega, me sacude y me recuerda que hay que empezar, seguir y completar❤️🩹
Dios y yo sabemos que correr para mí es terapia.
Es prioridad.
No es negociable.
Correr es una curita al corazón.
Es un abrazo.
Es compañía para mí misma.
Es correr llorando o correr riendo.
Es mi palmadita en la espalda.
Es eso que hace que mis días mejoren aunque sea un poquito.
Es mi momento🩵
Y hoy también reconozco algo importante: en esto tan bonito no estoy sola, aunque a veces mi mente intente hacerme sentir lo contrario.
Reconozco que amo correr.
Que lo agradezco.
Que lo valoro profundamente.
Y que es de las mejores cosas que puedo hacer por mí.
Porque cada vez que mi mente intenta decirme que no he logrado nada, con pruebas le demuestro que sí🙏🏻
Mi lucha diaria, interna y externa, se suaviza cada vez que me pongo las tennis y decido hacerlo por mí🏃🏻♀️