30/12/2025
Yo cocino con ellas
Antes de los aceites industriales, la cocina tenía una grasa base: manteca de cerdo.
Se usa desde hace miles de años, en culturas de todo el mundo.
Bioquímicamente, está formada por ácidos grasos saturados y monoinsaturados,
grasas estables al calor, que no se rompen fácilmente al cocinar.
El cuerpo humano sabe reconocerlas.
Las ha metabolizado por generaciones.
Muy distinto a las grasas trans,
que no existen en la naturaleza
y aparecieron apenas en el siglo XX.
La manteca no necesita hidrogenarse ni modificarse en laboratorio.
Es una grasa simple, real y funcional.
No es moda ni nostalgia.
Es bioquímica básica alineada con la biología humana.