08/06/2016
Roberto Rosario: La prudencia le hizo un hombre exitoso
Por: Manuela Lora
Fotos: Miguel Rivera Banks
SANTO DOMINGO.- Detrás de su éxito, su cargo y de la imagen que constantemente aparece en los medios de comunicación, hay un hombre, un hijo, un padre, y más que nada, un ser humano comprometido con altos valores, que no todo el mundo ha tenido la oportunidad de conocer.
El hablar pausado de Roberto Rosario Márquez, juez presidente de la Junta Central Electoral, no es una exigencia de su profesión de abogado, en verdad, se trata de un reflejo de diferentes cualidades que sabiamente aprendió y desarrolló en su trayectoria de vida, y que lo convirtieron en un ser humano respetado y un profesional reconocido.
Con orgullo, habla de su origen humilde y sureño. Nació en las Matas de Farfán, municipio de la provincia San Juan de la Maguana, allí estuvo hasta los siete años junto a su madre, una maestra de escuela con 28 años de trayectoria, quien, al verse sola con la responsabilidad de criar cuatro hijos, emigra hacia Santo Domingo para buscar un mejor futuro para ellos… ¡y vaya que lo logró!
Su mirada se pierde en un mar profundo de amor cuando habla de su progenitora, Casilda Márquez, quien sembró e hizo imprescindibles en él valores como el de la honestidad, la perseverancia y la prudencia, siendo éste último la cualidad que le permitió alcanzar el éxito en los diferentes ámbitos de su vida, ya que serlo le permite tomar buenas decisiones en los momentos claves.
De acuerdo con el magistrado, la posición que ocupa es un espacio privilegiado en el Estado dominicano y la misma es el resultado de muchos sacrificios y esfuerzos por parte de su madre hacia sus hijos, explicando de inmediato que todo abogado tiene el deseo de algún día ser presidente de la República, presidente de la Suprema Corte de Justicia o de la Junta Central Electoral, y que se siente conforme con haber alcanzado esta última, por lo que no tiene otras aspiraciones al respecto.
“Me considero un profesional exitoso antes de llegar aquí”, afirma Rosario Márquez, y resaltó también que el puesto que gestiona es un testimonio elocuente de que cualquier persona puede atravesar las barreras y adquirir una posición, por más humilde que sea su origen: “Si bien es cierto que vivimos en una sociedad que no hay igualdad, esa no es condición determinante, los de abajo sí tienen oportunidades. Si se dedica, se esfuerza y estudia puede desempeñar cualquier función, sin excepciones”, indicó el funcionario.