08/08/2026
La capacidad por sí sola no hace a alguien confiable.
Podemos admirar profundamente las habilidades de una persona y al mismo tiempo, tener reservas para confiarle ciertas responsabilidades.
Porque la confianza no depende únicamente de lo que somos capaces de hacer, sino también del carácter con el que respondemos a aquello que se nos ha confiado.
Un puesto puede darnos autoridad, puede establecer responsabilidades, otorgarnos capacidad para tomar decisiones e incluso hacer que otras personas sigan nuestras instrucciones. Pero ninguna posición, por importante que sea, puede obligar a alguien a confiar en nosotros.