Cuando uno consigue ser un buen creativo le premian para que deje de serlo. Se pierde un talento para ganar un funcionario que está aprendiendo su trabajo como una maquina. Santiago Bedón y Patricio Albán se conocen desde que la vida permite tener uso de razón, el destino los junto por primera vez en las aulas educativas de la ciudad de Latacunga, pero al momento de pasar a la universidad tomaron
caminos separados, Santiago musico, pintor, ilustrador es un diseñador de interiores que estudio en la ciudad de Cuenca, con algunos proyectos como la galería de arte MASCHA es uno de esos elementos que sabe de negocios. Mientras que Patricio musico de proyectos como Porcelana y Los Caballos salvajes un poco más descabellado y rehabilitado, migro para la ciudad de Quito, estudiando publicidad ganando premios nacionales con proyectos como el Cóndor de Oro o proyectos con su marca ALBAN fotografía. Pero el proyecto no podría estar completo sin un excelente productor audiovisual y uno de esos amigos que no recuerdas como llegaron pero jamas se fueron, Juan Carlos Melo es uno de esas personas que son la pieza estirada en medio de estas dos tallas pequeñas que sostiene el paraguas de la comunicación, después de todo quien más que Juan Carlos que cuenta con proyectos musicales como Porcelana, María Limosnas, La Mala Lengua o casa chiquirawa para complementar este equipo de craks al servicio de esta ciudad tan empírica.