27/11/2025
Ha sido un tiempo de estar un poco lejos del collage. Una pausa no muy consciente, más bien instintiva. A veces desconectamos un poco de lo que nos mueve adentro porque nuestra energía requiere estar enfocada en otros procesos, o sosteniendo otras cosas.
Pero así como hay una pausa, también hay un volver y un fluir. Una lo siente. Creo que los procesos creativos -o personales- no son realmente lineales, están llenos de curvas y espirales.
Ayer leí un texto que decía: “la naturaleza detesta las líneas rectas: no hay nada lineal en el mar, ni en el cuerpo, ni en el alma. No hay ninguna línea recta en un río, ni en una montaña, ni en el tronco de un árbol. Todo se curva, se retuerce, se adapta. Cambia de forma para seguir vivo”.
Este collage y esta reflexión es realmente un recordatorio para mí misma -y para quienes lo necesiten- sobre la naturaleza orgánica de la conexión-desconexión; sobre el reconocimiento de nuestra propia línea ondulada.
Cuando reconectamos, nos reconocemos a nosotros mismos, y cuando nos reconocemos, algo adentro revive.
Viene entonces la certeza de que todavía sabemos crear
y creer.
🫀