14/12/2021
¿Has sentido alguna vez que estás hablando con una persona y parece que estéis utilizando idiomas diferentes?
Yo viví algo así hace poco y no veas lo que frustra 🤦🏽♀️.
El mes pasado, aproveché mi viaje al evento de en Barcelona (¿para cuándo el próximo?), para tomar algo con unos amigos que hacía tiempo que no veía.
Uno de ellos me preguntó acerca de mi situación profesional y la conversación fue tal que así:
- Qué, y tú ¿en qué andas metida ahora?
- Aquí donde me ves, soy emprendedora 😁. Desde hace unos meses, ayudo a profesionales a conseguir más clientes, mejorando su visibilidad y posicionamiento gracias al copywriting y el diseño web.
- ¡Qué interesante! Yo tengo un amigo en Santiago que trabaja en algo relacionado con las patentes.
- ...
Imaginarás mi cara de "Vale 😕, y ¿qué relación tienen las patentes con lo que le acabo de decir?"
Efectivamente, ninguna.
El problema fue que mi amigo no sabe qué es el 𝐜𝐨𝐩𝐲𝐰𝐫𝐢𝐭𝐢𝐧𝐠 y lo confundió con el 𝘤𝘰𝘱𝘺𝘳𝘪𝘨𝘩𝘵. Todo un clásico.
Este tipo de situaciones tan incómodas se repiten a diario entre profesionales y clientes cuando el público al que se dirigen no está bien definido.
Para tener una buena comunicación, conseguir que tus contenidos conecten y generen 𝘦𝘯𝘨𝘢𝘨𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵 y poder crear mensajes de marketing que realmente te ayuden a incrementar tus ventas necesitas conocer a fondo a tu cliente ideal.
💬 ¿Quién es? (situación personal, profesional, cómo es su día a día...)
💬 ¿Cuáles son sus miedos y metas?
💬 ¿En qué plataformas está?
💬 ¿Cómo se comunica?
💬 ¿Qué grado de conocimiento tiene acerca de tu servicio?
Así que, ya sabes, si no quieres tener conversaciones de besugos como la mía con tus potenciales clientes, ten claras las respuestas a estas preguntas antes de dirigirte a ellos.
Te leo en comentarios 👀
Cuéntame si alguna vez te has visto en esta situación, si tienes problemas para definir tu cliente ideal o si, por el contrario, tienes a tu target perfectamente identificado.