26/05/2026
El viernes pasado asistí a un evento para mujeres emprendedoras que fue, sencillamente, muy inspirador ✨
Un espacio lleno de conversaciones bonitas, ideas, aprendizaje y mujeres valientes construyendo proyectos desde lugares muy distintos, pero con algo en común: las ganas de crecer, compartir y seguir avanzando.
Hubo un momento especialmente bonito que se quedó conmigo. En medio del ritmo del encuentro, hicimos una breve práctica de yoga conducida por . Un pequeño paréntesis para parar, respirar, bajar revoluciones y volver a nosotras.
Y qué necesario es eso.
Porque cuando bajamos el ruido externo, aparece algo muy importante: la presencia. La escucha. La conexión con una misma.
Esa calma nos invita al autocuidado. A preguntarnos cómo estamos, qué necesitamos, cómo queremos sentirnos… y también a estar en coherencia con nuestra imagen.
Porque cuidarnos no es solo encontrar un rato para parar —que también—. Es elegirnos cada día. Es vestirnos desde el respeto hacia quienes somos, desde cómo queremos expresarnos y cómo deseamos sentirnos. La imagen también puede ser una forma de presencia y de autocuidado cuando nace desde dentro y no desde la exigencia.
Me llevo inspiración, conexiones bonitas y esa sensación de haber compartido un espacio que suma.
Gracias de corazón al equipo organizador por crear encuentros así, tan necesarios y enriquecedores. Ojalá vengan muchos más eventos tan inspiradores como este
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