10/07/2026
Siempre he enseñado aquello que primero tuve que aprender para mí.
Soy profesora de creatividad porque, en su día, en la universidad, pensé que no era suficientemente creativa para ganarme la vida con ello. Me sentía forzada a tener ideas brillantes y a tener que demostrar talento todo el rato. Y me olvidé de disfrutar del proceso creativo. Pero en medio de esa presión, encontré algo mucho más valioso que una idea genial: una forma de entender la creatividad, de entrenarla.
Y de enseñarla.
También soy consultora de narrativas y comunicación estratégica en empresas por una razón parecida. Cuando quise crear mi propia marca personal y mi propia agencia de branding, me encontré con que no sabía cómo armar una estrategia, ni siquiera por dónde empezar. No sabía cómo convertir todo lo que llevaba dentro en un mensaje "disruptivo", como se solía decir. Así que hice lo que siempre hago cuando algo me desafía: lo aprendí y lo convertí en método.
Y después lo enseñé.
Con la IA me pasó algo parecido. Llegó un momento en el que sentí que mi profesión de copywriter estratega estaba desapareciendo tal y como yo la entendía. Tenía que adaptarme, pero antes necesitaba saber qué estaba pasando, cómo funcionaba y qué lugar quería ocupar yo en todo aquello. Y, de nuevo, hice lo mismo: formarme. Y desde hace 3 años, enseño IA a pymes y profesionales que quieren usarla con sentido.
Creo que muchas veces creamos justo aquello que hemos necesitado. Creamos una respuesta para una pregunta que nos preocupó. Y luego descubrimos que esa respuesta también puede servirle a otras personas.
Ese es, al menos, mi camino.
Toda esta historia te la cuento para decirte que crear es un salvavidas y la IA, una herramienta supervaliosa. Si quieres formarte en estas dos habilidades, escríbeme en privado y vemos la mejor manera.