08/09/2026
Las animaciones en una web no deberían estar solo para decorar.
Deberían guiar al usuario, confirmar que una acción ha funcionado y hacer que la experiencia se sienta más fluida.
Porque el movimiento también comunica.
Cuando una animación tiene intención, ayuda a que la web se entienda mejor.
Cuando está puesta porque sí, distrae, ralentiza y confunde.
La diferencia no está en la herramienta.
Está en el criterio.
En una web bien construida, hasta el movimiento tiene un propósito.