15/08/2026
Hay prendas que parecen pequeñas… hasta que descubres todo lo que significan. 🤍 👀Última foto.
Hoy tengo delante su primer suje. Un top pequeñito, sencillo, casi insignificante para quien lo mira desde fuera.
Pero para mí no lo es.
Porque es el primer suje de mi hija. Y con él llega, de alguna manera, una nueva etapa.
Mi hija crece. Su cuerpo cambia, se desarrolla, entra poco a poco en la adolescencia. Y tenemos que aprender a acompañar también esos cambios, incorporarlos a nuestras rutinas y adaptarnos a una realidad nueva.
Y quizá esto sea lo que más me emociona: ella está creciendo… y yo también tengo que crecer con ella.
Porque cuando eres Amatxu de una niña con discapacidad, hay etapas que se viven de otra manera. Hay hitos que llegan acompañados de más preguntas, más incertidumbres y, a veces, de un pequeño duelo por aquella infancia que sabemos que empieza a quedar atrás.
Pero también hay orgullo. Muchísimo.
Orgullo de verla avanzar.
De descubrir una nueva versión de ella.
De acompañarla en su cuerpo, en sus emociones y en su camino hacia ser la mujer que será.
Este pequeño top no es solo una prenda de ropa.
Es autonomía.
Es intimidad.
Es adolescencia.
Es crecimiento.
Es aceptar que mi niña ya no es tan niña.
Y es aprender, una vez más, a acompañarla sin quedarme anclada en la etapa que dejamos atrás.
Hoy estoy sensible. Emocionada. Un poquito removida.
Porque crecer también es esto: aprender a soltar una versión de nuestrxs hijxs para poder abrazar la siguiente.
Y sé que muchas como yo, amas de niñas con discapacidad entenderéis perfectamente lo que quiero decir. 🤍
¿Os ha pasado con algún pequeño gran cambio que, desde fuera, parecía una cosa sin importancia… pero para vosotras significaba muchísimo?