28/11/2025
Como cada mañana, ha salido a caminar muy temprano sin un plan concreto. Se afana por orientarse en la niebla. No tarda en perder de vista al animal: su pelo es tan blanco que se confunde en la urdimbre helada, pero sabe que no está lejos; aún puede escuchar su jadeo. Mientras envidia su instinto para la aventura, una melodía acude a su cabeza y le infunde valor. Y algo cobra sentido. Como dijo el poeta, en un tiempo oscuro el ojo empieza a ver.
Así comienza todo: aparentemente de la nada. Así comienza a nacer esta música, apelando a la vida. Primero un pie, luego otro, un goteo de notas, el latido de un contrabajo. Miedo y dudas: algunas nos paralizan, otras nos empujan hacia lo desconocido. Frente a lo ilusorio, seguimos esgrimiendo la ilusión como fuerza revolucionaria. Seguimos avanzando a tientas por pura costumbre.
Seguimos.