03/04/2026
🦋 Mi madre me enseñó a ser creyente. Ella es una mujer íntegra, de esas que caminan con la verdad en los ojos. Mi padre también era creyente… pero, como muchos, tuvo sus luchas y sus debilidades. Imperfecto. Como todos nosotros, al fin y al cabo.
🦋 Durante mucho tiempo eso me confundió. Pensaba: si la fe no hace perfectas a las personas, entonces ¿para qué sirve? Hasta que entendí algo fundamental: lo importante no es quién te enseña, sino qué te enseñan. Y lo que realmente importa es que existe un libro maravilloso que lo tiene todo. No necesitas más que ese libro. Todo lo demás es solo compañía.
🦋 Y fue en ese libro donde un día descubrí algo que cambió mi manera de verlo todo: la Biblia registra con exactitud el lugar, el día y la hora de la muerte de Jesús… pero ni siquiera menciona la fecha de su nacimiento. ¿Por qué? Porque para Dios, el día en que su Hijo murió por ti y por mí era el centro de toda la historia.
🦋 Ese descubrimiento me sacudió. Porque me di cuenta de que me habían enseñado muchas tradiciones… pero muy pocas verdades bíblicas. Y desde ese día, algo cambió en mí. Ya no quiero celebrar lo que la Biblia no manda. Quiero honrar lo que Dios sí dejó registrado con tanta precisión.
🦋 Por eso hoy empiezo a compartirte lo que la Biblia realmente enseña. Sin máscaras y con la verdad. Solo lo que está escrito. Porque creo que ahí está el secreto para una vida feliz, incluso cuando nuestros padres, nuestros líderes o nosotros mismos seamos imperfectos.
🦋 Gracias por llegar hasta el final. De verdad. Por tomarte el tiempo de leer, de dudar, de buscar. Eso ya es el comienzo de algo hermoso.
🦋 🌸 Una mariposa rosada para ti, como señal de que lo frágil también puede volar alto.