16/10/2026
Ayer fui pregonera de el día de la mujer rural.
Y allí estaba yo, asomá a un balcón mirando a mujeres que hacen cosas increíbles.
Yo que tuve que mirar pa dentro, pa mi raíz, pa darme cuenta de dónde vengo.
Y allí arriba me sentía mil de pequeñita, porque sentadas había proyectos increíbles, mujeres increíbles que abren baraja en pueblos con toito lo que hay detrás.
Que levantan marcas de la nada y que se niegan a vender sus marcas a grandes empresas, sino que la ceden a las vecinas de su pueblo pa que sigan labrando la tierra.
Mujeres que me enseñan que vivir no es la prisa ni el trabajo acumulao, sino poder parar a las 17 y pasar tiempo con tus hijos.
Que el éxito va de el tiempo que usas para vivir y no el de la productividad.
Que sin ellas, cuando se jubilen se pierden historias, patrimonio y esa tienda del pueblo que proporciona la comida a tol mundo.
Ay, mujeres rurales, es que un día se os queda chico, que esto debería abrir los telediarios, que vuestras historias son las que merecen ser contadas.
Y que yo desde mi pequeñito balcón de mi ciudad miro cada día pa lo lejos pa no olvidarme nunca de vosotras.
Gracias Tamara por contar conmigo pa esto, por hacerme venir (a pesar de tardar como 7 horas en llegar) pero qué bonito este arrejunte que has montao.
Que yo ahí lo suelto... lo movemos por el sur?????
Hacemos un buen sarao rural por aquí? Ahí lo dejooooooo