14/09/2026
Un restaurante puede tener buena comida y aun así ser completamente olvidable.
Porque no siempre elegimos dónde comer por hambre. A veces buscamos sentirnos exclusivos, darnos un capricho, pertenecer a un lugar o vivir algo que después podamos contar.
El ejercicio que me traje del curso de fue este:
Analiza tu restaurante favorito y pregúntate:
¿Qué deseo promete?
¿Qué sensación provoca?
¿Qué parte de nuestra personalidad está activando?
Cuando una marca entiende eso, deja de competir únicamente por precio, cantidad o calidad. Empieza a ocupar un lugar concreto en la mente de las personas, ¡y eso se paga!
Ahora te toca a ti: ¿qué pecado capital vende tu restaurante favorito? Te leo en comentarios. 👇
Marca FerMiralles