14/10/2025
𝗔𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗶𝘇 𝗱𝗲 𝗺𝘂𝗰𝗵𝗼, 𝗺𝗮𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗱𝗲 𝗻𝗮𝗱𝗮… ¿𝗼 𝗺𝗮𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗼𝗿𝗾𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮?
Durante años pensé que “Aprendiz de mucho y maestro de nada” era un insulto elegante. El sello de quien no se especializa “de verdad”.
Hoy sé que era mi fortaleza oculta. En Customer Experience, la dirección no va de tocar un sólo violín: va de dirigir la orquesta.
Una experiencia de cliente que funciona necesita a alguien que vea 360º y encaje piezas: diseño, comunicación, operaciones, finanzas, procesos, datos…
No para “hacerlo todo”, sino para conectar áreas aisladas, traducir entre equipos y jugar sin salirse del campo (presupuesto y rentabilidad) sin matar la chispa que le da vidilla al equipo y emociona al cliente.
Sí, a veces parecemos el hombre orquesta de Mary Poppins 😅, con la sensación de estar a todo sin control: un poco de diseñador, un poco de programador, un poco de comercial… y lo que surja.
Y aunque nuestra mejor versión es dirigir la orquesta, haciendo que cada virtuoso toque su instrumento, en la realidad a veces no se puede lograr desde el principio, por eso es importante adaptarte al papel que toque en cada momento.
¿Intrusismo? No. Son habilidades de supervivencia para no aumentar el presupuesto y sacar adelante el 8 que paga el 10.
Hace tiempo que dejé de pedir perdón por no ser “la mayor experta del mundo” en cada pieza. Mi trabajo es unir piezas para que la música suene hoy y el negocio tenga margen mañana.
✅Si necesitas un solo virtuoso, contrátalo.
✅Si necesitas que la orquesta suene, llama a quien sepa dirigirla.
¿Y tú, ya sabes la pieza que te falta en tu empresa?