02/09/2018
Generar una comunicación y una relación continua con la sociedad. Puede que ése sea el principal desafío de quienes hoy día trabajamos en las instituciones y en la actividad pública. En una época en la que la desafección política y la desconfianza hacia la labor de las instituciones se cotizan al alza, resulta difícil encontrar fórmulas adecuadas para afrontar este desafío. Por ello, nuestro esfuerzo debe situarse a la altura de esa dificultad.
Las personas expertas en la materia aconsejan generar nuevos espacios y modelos de escucha a la sociedad que nos permitan captar las preocupaciones reales de la ciudadanía. Sin embargo, estoy convencido de que no es suficiente. Escuchar a la sociedad debe llevar consigo un segundo elemento: colaborar continuamente con la ciudadanía. Que sociedad civil organizada pueda participar en la creación y definición de las políticas públicas. Ése es el camino.
Desde la Diputación de Gipuzkoa estamos realizando un esfuerzo sincero e intenso para abordar ese doble desafío, a través de Etorkizuna Eraikiz. Un trabajo en el que seguiremos insistiendo en el curso político que acabamos de comenzar y que ya nos plantea un primer hito. El próximo jueves, día 6, hemos organizado un Curso de Verano junto con UPV/EHU en el que expertos de talla mundial analizarán cómo podemos mejorar la escucha a la sociedad y la participación ciudadana en las políticas públicas. Dos claves para recuperar la confianza de la sociedad en sus instituciones.