15/05/2026
La TV no ha llegado a su final,
se ha fragmentado.
Y para las marcas, ese cambio no va de elegir entre TV lineal o CTV.
Va de entender qué papel debe cumplir cada una dentro del plan de medios.
Según el Estudio TV Conectada 2026 de IAB Spain, el 95% de los internautas españoles consume contenidos de TV Conectada. Esto confirma que el consumo audiovisual ha cambiado: más plataformas, más dispositivos y más formas de acceder al contenido.
Pero ojo: que la CTV crezca no significa que sustituya a la TV lineal.
La TV tradicional sigue siendo clave para construir cobertura, notoriedad y eficiencia, especialmente en mercados donde la desconexión local permite optimizar costes e impacto.
La CTV, por su parte, aporta valor en otros territorios:
– cobertura incremental
– segmentación
– control de frecuencia
– data
– planificación más precisa sobre determinados targets
El reto está en la fragmentación.
Netflix, Movistar+, Prime Video, Disney+, HBO Max, YouTube, Atresplayer… cada plataforma tiene sus propias audiencias, formatos, modelos publicitarios y sistemas de medición.
Y ese es uno de los grandes desafíos actuales: no existe todavía una fuente única y estandarizada para medir toda la CTV con el mismo criterio.
Por eso, una buena estrategia audiovisual no debería plantearse como “TV o CTV”.
Debería plantearse como un ecosistema:
TV lineal + CTV + digital + social + medición.
Porque hoy no gana quien aparece en más pantallas.
Gana quien entiende qué pantalla usar, para qué objetivo, con qué frecuencia y con qué coste.
¿Y tú qué crees? ¿Estamos ante una nueva forma de planificar TV?