04/08/2026
La décima temporada de Miami New Drama tiene un significado especial para todos los que formamos parte de este proyecto desde sus inicios.
Tengo el privilegio de acompañar a la compañía como diseñador desde su primera temporada, participando en la construcción de una identidad visual que evoluciona año tras año. Este aniversario representa, por tanto, un reto especialmente estimulante: desarrollar, junto al equipo del teatro, la imagen de cinco nuevos espectáculos concebidos como parte de una misma temporada.
Es un proceso profundamente colaborativo, construido a partir del intercambio de ideas, la visión artística del cliente y mi trabajo de dirección de arte y diseño para traducir esa visión en un lenguaje visual coherente.
Desde el inicio abordamos el proyecto desde una perspectiva de branding cultural. No se trata de resolver cinco campañas independientes, sino de diseñar un sistema visual en el que cada espectáculo tiene una personalidad propia y, al mismo tiempo, refuerza la identidad de Miami New Drama.
La coherencia tipográfica, el uso del color, la composición y el tratamiento de las imágenes forman parte de ese sistema, capaz de unir propuestas tan distintas como Gandhi and the Jew, The Golem of Havana, The Great Behind, City Hall y Cianuro Espumante.
Cuando el público encuentre estas piezas en la calle, en redes sociales o en el teatro, reconocerá cinco historias diferentes, pero también una misma identidad.
Después de diez temporadas, esa sigue siendo, para mí, una de las mayores satisfacciones del diseño: comprobar que el branding cultural no consiste solo en crear buenos carteles, sino en construir una identidad sólida, reconocible y capaz de evolucionar sin perder su esencia.