09/05/2026
Hola, me llamo Yana Péjova. Probablemente mi cara te resulte familiar. Soy la fundadora de la productora audiovisual BABAYAGA. Es el rebranding de Documental.art, un proyecto que acabó rompiéndose en pedazos.
Ahora mismo estás viendo cambios bastante radicales. Lo que antes era un proyecto pulido se convirtió en un espacio que me representa a mí y a lo que quiero decirle al mundo.
Aquí entraron mis raíces. Mi parte mitológica. Mi visión arquetípica del mundo. Mi amor por las imágenes, los símbolos y las historias interiores. Y aquí también entró mi fascinación por las nuevas tecnologías y por todo lo que está pasando ahora mismo en el arte y el video.
Y estoy buscando emprendedores como yo. Personas a las que no les importa solo “promocionarse”, sino realmente decir algo. Transmitir a sus clientes aquello que de verdad les importa. Usar herramientas poco convencionales, soluciones visuales y nuevas formas capaces de tocar a una persona mucho más profundo que el flujo habitual de contenido.
Llevo dieciocho años trabajando en el mundo de las artes audiovisuales. Lo dicen mis canas, escondidas bajo la henna.
Y durante todo este tiempo me han inspirado las historias humanas llenas de emoción. Porque detrás de cualquier tecnología siempre hay una persona real.
Siempre me costó hacer proyectos simplemente funcionales. En ellos muchas veces se pierde esa profundidad del contacto humano. Y en el video eso se siente especialmente. Ahora, cuando todo está cubierto por una cantidad inmensa de información, publicidad y ruido visual, cada vez es más difícil llegar al alma de una persona, a sus emociones, a eso que realmente permanece dentro después de ver algo.
Eso es exactamente lo que de verdad me inspira.
Y sí, soy una clara defensora de la inteligencia artificial. No tengo miedo de que me quite el trabajo. Para mí es una aliada. Una herramienta que me abrió un mundo de creatividad sin límites.
Ahora de verdad se puede decir que, en la creación de video, el límite creativo casi ha desaparecido.
Ahora todo es posible.