08/03/2026
Hoy no escribo esto para hablar de igualdad.
Escribo para hablar de justicia.
Y no es lo mismo.
Ser mujer y tener una empresa ha sido, en general, una buena experiencia.
He trabajado con personas que valoran el criterio, el conocimiento y el trabajo bien hecho.
Así debería ser siempre.
Pero también me he encontrado con situaciones en las que, por ser mujer,
alguien ha pensado que podía explicarme mi propio trabajo,
poner en duda decisiones sin motivo
o intentar ir un paso por encima.
No se trata de pedir un trato distinto.
Se trata de no recibir un trato diferente por el género.
No es una cuestión de trato “igual”.
Es una cuestión de trato justo.
Justicia es que el respeto no dependa del género.
Que la credibilidad no se negocie.
Que el valor profesional se mida por lo que sabes y lo que haces.
Eso es lo que defiendo hoy.
Nada más.
Y nada menos.