29/04/2026
Una experiencia que antes era considerada ocio, ahora empieza a ser un lujo…
La industria de la música ha cambiado y con ella los conciertos, enfrentándonos así a entradas desorbitadas provocado por; inflación y costes elevados de producción, reventa y preventa, tarifas dinámicas que varían en función de la demanda, y un cambio en el modelo de negocio, que hace que los artistas dependan principalmente de los ingresos de sus conciertos.
¿El resultado? experiencias que ya no solo se disfrutan… sino que también posicionan. Y en ese contexto, empiezan a funcionar como una forma de lujo.
¿Y tú, lo ves como experiencia cultural o como nuevo símbolo de estatus?