31/12/2025
Un año intenso como pocos.
Un año de llorar más que nunca, de redescubrirme, de vivir para mi, de ser cuidada y sostenida, de reír como nunca y de encontrar a personas maravillosas.
También de sorpresas, de soltar, de decir adiós para siempre y de sostener a otros.
Desde hace años, le asigno un nombre o sensación al año (muchas veces no es nada objetivo). A principios de 2025 pensaba que sería el año del empoderamiento (bueno, la frase era ”de la perra empoderada” que pasó a ser “de la perra atropell-Hada”) y terminó…
Con una nueva versión de mi misma.
Sí. Empoderada, segura, confiada y libre.
Demostrándome que la resiliencia es mi modo de vida y que cada caída me da más fuerza para volver.
A nivel negocio cierro el año facturando casi lo mismo que el año o pasado (sin haber trabajado durante 5 meses que estuve de baja) y no solo eso, con nuevos proyectos a la vista, mayor determinación para mi negocio y un nuevo equipo para poder llegar hasta donde no podía.
2025 será uno de esos años que nunca olvidaré.
2026… este va a ser EL AÑO, tengo grandes planes, mucha ambición y las ideas claras.
¿Cuál es tu palabra /sensación para el 2026?