08/09/2026
La web se está cansando de parecer perfecta.
Y ahí entra el brutalismo.
Una corriente que viene de la arquitectura de los 60-70 y que ahora vuelve en forma de tipografías gigantes, estructuras crudas, contrastes fuertes y diseños que no intentan caerle bien a todo el mundo.
¿Por qué ahora?
Porque hemos visto demasiadas webs con la misma estructura, los mismos degradados y los mismos bordes redondeados.
El brutalismo rompe con eso.
Pero ojo: romper no significa cargarse la experiencia de usuario.
La gracia está en tener personalidad sin dejar de funcionar.
Brutalismo sí.
Pero con criterio.