06/06/2026
El problema del "ejecutivo fantasma" hace referencia a individuos que se hacen pasar por altos directivos o representantes legítimos de empresas para cometer fraudes, robo de identidad y desvío de recursos. A menudo utilizan sociedades ficticias y documentos alterados para engañar a sus clientes y colaboradores.
En sectores como la publicidad, el marketing o la comunicación, este perfil puede esconderse detrás de un discurso técnico, promesas grandilocuentes y una supuesta agencia o estructura empresarial difícil de verificar.
¿Cómo detectarlos?
1. Revisa su formación
Comprueba si cuenta con estudios, títulos o certificaciones relevantes en publicidad, marketing, comunicación o gestión empresarial.
2. Analiza su presencia digital
Una web profesional, portfolio, redes actualizadas, artículos o proyectos publicados ayudan a comprobar si existe actividad real.
3. Comprueba la dirección física
Si la supuesta agencia aparece en una vivienda, una dirección falsa, un solar o una ubicación poco clara, conviene extremar la cautela.
4. Observa el uso del correo y dominio
Una empresa seria suele contar con dominio propio, web funcional y correos corporativos. El uso exclusivo de cuentas gratuitas puede ser una señal de alerta.
5. Solicita datos legales y fiscales
Razón social, CIF, antigüedad, registro mercantil o información societaria permiten comprobar si hay una empresa real detrás.
Estos farsantes no solo engañan a sus clientes: deterioran la confianza, desprestigian al sector de la comunicación, perjudican a las empresas que buscan trabajar con profesionales serios y dañan a los compañeros que ejercen con rigor, transparencia y responsabilidad.