20/08/2026
LO AVISÉ: los influencers iban cuesta abajo sin frenos.
Y creo que cada vez hay más gente cansada.
No hablo del creador que entretiene, enseña, tiene criterio o aporta algo útil.
Hablo de ciertos influencers que viven en una burbuja muy alejada de la realidad de quien tiene una empresa.
Empresarios haciendo números para pagar nóminas, impuestos, proveedores y sacar adelante un negocio mientras ven presupuestos desorbitados por grabar un vídeo de unos segundos.
Y luego escuchan quejas porque hay que publicar mucho, porque no pueden desconectar o porque no tienen vacaciones.
Normal que haya hartazgo.
Durante años, tener seguidores parecía suficiente para justificar cualquier precio y para opinar de cualquier tema como si audiencia significara autoridad.
Pero ahora aparece otro problema: la Inteligencia Artificial.
Una empresa ya puede crear una persona que no existe, darle voz y producir vídeos sin agendas, grabaciones ni cachés.
De hecho, Consumo detectó que el 15% de los perfiles analizados ya eran personajes sintéticos creados con IA.
Si tu único valor era imagen + seguidores + contenido, una parte de tu trabajo ya se puede fabricar.
La IA puede generar una cara, una voz y un vídeo.
Lo que tiene mucho más difícil fabricar es experiencia, criterio y 20 años trabajando en un sector.
Los creadores que aportan valor seguirán teniendo sitio.
Los que solo aportaban exposición van a tener que explicar por qué una empresa debería seguir pagando esas cantidades.
Porque tener seguidores nunca fue lo mismo que tener autoridad.