06/05/2026
¿Alguna vez te has parado a pensar que no compras objetos, sino nombres?
A este fenómeno se le conoce como generalización de marca. Ocurre cuando el posicionamiento de una empresa es tan potente que logra desplazar al nombre genérico del producto en nuestro cerebro.
No es “papel de aluminio”, es Papel Albal. No es un “apósito”, es una Tirita. La marca deja de ser una etiqueta para convertirse en el concepto mismo.
Este es el nivel máximo de éxito en el branding: vivir en el lenguaje cotidiano de las personas.
¿Qué otra marca conoces que haya “conquistado” tu vocabulario? ¡Te leo en los comentarios!👀🫶