10/06/2026
Hoy nuestro municipio está de luto.
Con profundo pesar despedimos a Don José Dolores Arrivillaga, una persona que dejó una huella imborrable en la vida de muchas generaciones.
Quienes tuvimos la dicha de crecer en nuestro querido pueblo recordamos con cariño aquellos días de infancia cuando, al salir de la escuela, decíamos emocionados: “Vamos a la tienda de Don Dolores”. Allí comprábamos estampitas para llenar nuestros álbumes, soñando con completar cada colección para ganar un balón de fútbol o aquellas inolvidables maquinitas de Tetris que tanto nos alegraban.
Su tienda no solo era un negocio; era un lugar de encuentro, de sonrisas y de recuerdos que hoy viven en nuestros corazones. Tanto fue su impacto en nuestra comunidad que, al dar una dirección, muchos decíamos y seguimos diciendo hasta el día de hoy: “por la calle de Don Dolores”.
Más que un comerciante, fue un amigo, un consejero y una persona siempre dispuesta a brindar una palabra amable a quienes lo rodeaban. Su sencillez, su carisma y su espíritu de servicio hicieron que fuera querido y respetado por todos.
Hoy nos queda el consuelo de los hermosos recuerdos que sembró en nuestras vidas y la certeza de que su legado permanecerá por siempre en nuestro municipio.
Elevamos nuestras oraciones para que Dios lo reciba en su santa gloria y conceda fortaleza y resignación a toda su familia y seres queridos.
Que en paz descanse Don José Dolores Arrivillaga. Su memoria vivirá siempre entre nosotros.