No tengas temor a ser diferente, ten miedo de ser igual a todo mundo.
¡HOLA, COMMODITY!
En un mundo en el que todos los sectores se están comoditizando, donde todos saben igual, se oyen igual y se ven igual, el cerebro no tiene la capacidad de diferenciar y tomar una decisión de compra, precisamente porque todos hacen sentir lo mismo o, en palabras técnicas, activan de la misma forma. Entonces, en la medida que tengas habilidad de diferenciar tu producto, basado en un discurso de ventas poderosísimo, en la experiencia y en los diferenciales que brinda la mercancía, puedes lograr una mejor aceptación de los consumidores, mostrándote cercano a sus expectativas y necesidades.
Es así de simple: si reaccionas y adoptas esta estrategia antes de que lleguen 35 commodities a desgastar precio e imagen, aumentarás tus posibilidades de vender y ganar, posicionándote incluso como líder dentro de la categoría en la que te especializes.
Crédito del Libro Vendele a la mente y no a la gente, de mi mentor Jürgen Klaric.