16/05/2026
“Qué flojera despertarse temprano un sábado…”
Hasta que recuerdas que era sábado scout.
Uniforme medio arrugado.
Mochila hecha al último momento.
Y mensajes preguntando:
“¿Sí va a haber junta?”
Pero curiosamente…
Muchos de los mejores recuerdos empezaron exactamente así.
Un sábado cualquiera.
Sin saber que terminaría en risas, lodo, fogata, anécdotas o amistades que durarían años.
Porque un sábado scout nunca era solo “ir a reunión”.
Era desconectarte un rato del mundo normal.
Y los que fueron scouts saben perfectamente esa sensación.
Todavía hoy llega el sábado…
y algo se siente raro cuando no hay actividad.
¿Qué era lo primero que hacías o pensabas cuando sabías que tocaba sábado scout?