27/05/2026
Chihuahua fue raíz, impulso y territorio decisivo de una lucha que nació del cansancio de un pueblo frente a la injusticia; de la inconformidad de quienes no aceptaron vivir bajo la concentración del poder, la desigualdad, la pobreza y la falta de oportunidades.
Aquí, en esta tierra del norte, hombres y mujeres entendieron que la libertad no se concede, se conquista.
Que la justicia social no llega sola, se exige. Y que los derechos del pueblo no pueden depender de la voluntad de unos cuantos, sino que deben estar protegidos por instituciones fuertes, por leyes justas y por gobiernos sensibles a las necesidades de la gente.
Aun nos falta camino por recorrer, aun nos deben a todes el matrimonio igualitario, a las mujeres la ley de violencia vicaria y el derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos.