09/08/2013
“Los artistas somos quizás, de las personas más dinámicas y llenas de valor sobre la faz de la Tierra. Tenemos que lidiar con más rechazos en un año que lo que la mayoría de las personas en toda su vida. Cada día nos enfrentamos al reto financiero de vivir con trabajos temporales, con la falta de respeto de la gente que cree que debemos obtener un “trabajo real”, y el propio miedo a no volver a trabajar nunca más…. Cada día tenemos que ignorar la posibilidad de que esa visión a la que hemos dedicado nuestra vida sea un sueño muy lejano. Con cada año que pasa, muchos de nosotros miramos mientras las demás personas de nuestra edad obtienen los valores de una vida “normal”, el coche, la familia, la casa, el nido… Pero nosotros nos mantenemos aferrados a nuestro sueño, sin importar los sacrificios. ¿Por qué?… Porque los artistas estamos dispuestas a dar nuestra vida entera a un momento; a aquella línea, risa, gesto, o a aquella interpretación que le robe el alma al público. Los artistas somos seres que hemos probado el néctar de la vida en ese momento detenido en el tiempo, cuando entregamos nuestro espíritu creativo y tocamos el corazón de alguien más. En ese instante, estuvimos más cerca de la magia y la perfección de lo que nadie jamás podrá estar. Y en nuestros corazones sabemos que el dedicarnos a ese momento, vale más de mil vidas…”.