24/12/2025
No he terminado de responder mensajes de estos días, pero ninguno es tuyo, papá. Mi teléfono ya no suena a las 8 en punto para hablar contigo sobre mi día, mi primer mensaje por la mañana ahora es de publicidad o trabajo.
No tuvimos oportunidad de despedirnos ni de decirte una vez más cuánto te amo; todavía no entiendo dónde estás ni cómo encontrarte. No han pasado ni dos días sin ti y ya me siento perdida. El café ya no sabe igual, la luna ya no tiene sentido y mi corazón está partido.
Por primera vez sentí un miedo real de perderte y se hizo realidad. Lo que duele no es tu partida, seguramente estás mejor que en este plano; lo que duele son las culpas, lo que uno no dijo o hizo en vida, el no poderte pedir perdón, el no abrazarte más veces cuando pude, eso es lo que duele.
Quiero que sepas que me vas a faltar siempre, que ningún cumpleaños, día del padre o navidad serán lo mismo sin ti. Te extraño y te amo en esta y todas las vidas.