09/09/2020
LAS PYMES Y EL MARKETING DIGITAL
No es ninguna novedad que las grandes marcas pueden desplegar en su totalidad el máximo de estrategias digitales disponibles pero eso no significa que sea un territorio sólo para ellas. Justamente si nos fijamos en la lógica de Google Ads veremos que no es un problema ni de inversión ni de poder económico. En Google Ads una multinacional y una Pyme pueden pelear por aparecer en la misma búsqueda de igual a igual. Y hasta puede darse el caso que la Pyme pague menos por aparecer. Esto es posible porque, además de haber suficiente stock de espacio, a diferencia de otros soportes publicitarios, a Google le interesan los clics, no el coste fijo dispuesto a pagar. La diferencia es que la multinacional podrá estar durante más tiempo pero no significa ni desplazar a una Pyme ni colocarse en el primer lugar de los resultados de búsqueda.
Ahí tenemos la primera opción de marketing digital para una Pyme: la publicidad en Google Ads para captar prospectos o vender productos. Lo mejor de todo es que es una inversión escalable. Si funciona y es rentable, se puede invertir tanto como producto podamos vender o visitas comerciales podamos hacer.
Pero existen otras opciones que no pasan por el “vender” que, siendo muy importante, puede alcanzarse de otras formas y gracias a las opciones que ofrece la comunicación digital.
Relacionarse con sus clientes y prospects. La mayoría de Pymes no invierten en ningún tipo de publicidad por falta de recursos y eso incluye el cuidar las relaciones. Las redes sociales representan una oportunidad para relacionarse y poner en el centro de la estrategia al cliente (presente y futuro). El boca oído tradicional llevado al plano digital y con la misma paciencia que siempre, por supuesto.
Posicionar la marca y presentar la propuesta de valor. Si no invierto en publicidad de ningún tipo, ¿quién va a enterarse de lo importante que es que me compre? ¿quién me “compra” el valor que tengo? Pensar a largo plazo es básico para no estar todo el día siendo arrollado por la necesidad de vender y sacar producto de tu almacén. La publicidad impulsa las ventas pero el valor real que se aporta es el que mantendrá a una empresa en el largo plazo.