14/04/2026
Si escuchas a alguien hablar dormido a media noche, no le respondas.
Cuando una persona habla mientras duerme lo más común es que no sea consciente de lo que dice.
Si escuchas palabras sueltas o frases incoherentes, no intentes completar la conversación.
No preguntes qué dijiste y no inicies diálogo.
Incluso si menciona tu nombre, mantén la calma.
En la mayoría de los casos, el episodio termina solo si decides hablarle para comprobar si te escucha.
La dinámica cambia. No lo llames por su nombre y mucho menos intentes tocarlo.
No hagas movimientos bruscos, porque si ya rompiste el silencio, no esperes que la voz continúe igual.
Puede comenzar a responder preguntas que tú no hiciste y sostener una conversación aunque tú no digas nada.
En ese punto no intervengas porque cuando respondes la voz empieza a sonar dirigida, como si supiera exactamente a quién le está hablando.
Y puede que empiece a mencionar cosas que esa persona nunca podría saber de ti. Detalles que jamás le contaste, el miedo que ocultas, la culpa que cargas, el recuerdo que nunca dijiste en voz alta.
Y no lo hace como si estuviera soñando, lo hace como si pudiera ver tus pensamientos.
Y si de pronto cambia de idioma a uno que esa persona nunca aprendió y lo habla con claridad, sin titubeos, aléjate sin decir nada y sal de la habitación de inmediato, porque en ese punto ya no estás escuchando a alguien dormido, sino a alguien usando a quien duerme.