01/04/2016
ANTONIO LOPEZ DE SANTANA ( TOMA POSESION POR 1RA. VEZ DE LA PRESIDENCIA DE MEXICO, EL 1° DE ABRIL DE 1833)
Antonio de Padua María Severino López de Santa Anna y Pérez de Lebrón (Jalapa, 21 de febrero de 1794 – Ciudad de México, 21 de junio de 1876) fue un político y militar mexicano. Fue Presidente de México en once ocasiones, instaurado como dictador vitalicio con el tratamiento de Alteza Serenísima, aunque derrocado años más tarde. A lo largo de su extensa carrera política fue considerado ambiguo por participar en partidos contrarios, ya fuera con realistas, monárquicos, republicanos, unitarios, federales, liberales y/o conservadores. Santa Anna fue también gobernador de Yucatán en 1824 y de Veracruz en 1829.
Al ser derrocado el gobierno de Guerrero por Anastasio Bustamante, Santa Anna hizo un pacto con Gómez Pedraza (el presidente que había derrocado años atrás), para que éste alcanzara la presidencia de 1830 a 1833 mediante nuevos levantamientos. En 1833, Santa Anna alcanza por fin la presidencia.
La Guerra de los Pasteles
Entre estas reclamaciones, se encontraba la del señor Remontel, dueño de un restaurante de Tacubaya, donde algunos oficiales del presidente Santa Anna se habían comido en 1832 unos pasteles sin pagar la cuenta (Aunque posiblemente fue por daños al restaurante), por lo cual exigía ser indemnizado con sesenta mil pesos. Adicionalmente ese mismo año, un ciudadano francés fue fusilado en Tampico, acusado de piratería, lo que tensó aún más las relaciones entre ambos países.
Ante esta situación, Baudin ordenó el embarco de sus tropas, que fueron perseguidas por los mexicanos liderados por Antonio López de santa Anna hasta el muelle, donde los franceses, al disparar un cañón, pudieron detenerlos, resultando malherido el propio Santa Anna en una pierna la cual perdió, así como algunos dedos de la mano.
La guerra contra Estados Unidos
En ausencia de Santa Anna, la situación interna en México estaba repartida entre hostilidades y caos político. Durante aquella situación, en EE.UU, James K. Polk había ocupado la presidencia del país. Polk era un conocido expansionista que desde hacía tiempo tenía puestos sus ojos en los territorios mexicanos de la Alta California y Nuevo México. El 29 de diciembre de 1845, para el enojo de los políticos mexicanos -quienes nunca reconocieron la independencia de Texas-
El gobierno de Valentín Gómez Farías decidió llamar de vuelta al general Santa Anna para dirigir los esfuerzos nacionales. A pesar de que logró amasar un considerable ejército, el evidente atraso tecnológico de este (el ejército usaba armas de tiempos de la Independencia) así como la falta de una cadena de mando eficiente,
Se sabe que casi logró una victoria en la Batalla de la Angostura, pero se retiró inexplicablemente a un paso de derrotar al general Taylor.
espués, en su natal estado de Veracruz, fue derrotado en la Batalla de Cerro Gordo, en buena medida debido a que su artillería atacó a los centinelas del ejército estadounidense, revelando su posición. El grueso del ejército estadounidense evitó el camino donde Santa Anna pretendía atraparlos y atacó al ejército mexicano desde varios flancos, causando su derrota. Tras evacuar la capital del país, Santa Anna se exilió de nuevo, esta vez en Colombia.
Exiliado Santa Anna, el Congreso firmó el Tratado de Guadalupe Hidalgo, con el cual México perdió los estados de Alta California y Nuevo México (hoy California, Arizona, Nevada, Colorado, Utah y parte de Wyoming) a favor de los Estados Unidos, que se comprometió a pagar una indemnización de 15 millones de dólares a México.
Durante la dictadura de Santa Anna, el gobierno mexicano siguió enfrentando una precaria situación financiera. Aquello obligó a Santa Anna, a fin de sanear las ya endebles arcas nacionales, a cobrar los impuestos más inicuos. Desde las puertas y ventanas, hasta por la posesión de perros. De igual forma, a fin de contener de una vez y por todas el deseo expansionista de EE.UU., Santa Anna se vio obligado a ceder, a cambio de 10 millones de dólares, el territorio mexicano de La Mesilla. Ya para entonces, la popularidad del autonombrado "Defensor de la Patria" estaba ya por los suelos. Sería ya en la última parte de su dictadura, en que Juan Álvarez, cacique sureño y antiguo caudillo de la Independencia, junto con otros tantos oponentes políticos, promulgarían el Plan de Ayutla.
Finalmente, aprovechando la amnistía general durante el gobierno del presidente Sebastián Lerdo de Tejada, regresó definitivamente a México en 1874. Para entonces, Santa Anna ya era un veterano de 80 años que padecía cataratas y al que el pueblo mexicano tenía en el olvido (no fue tomado en cuenta durante el aniversario de la batalla de Churubusco). El General Santa Anna moriría dos años después en su casa ubicada en la calle de Vergara (hoy calle de Bolívar) número 14, en la Ciudad de México, la noche del jueves del 21 de junio de 1876. Su tumba se encuentra en el viejo Panteón Civil del Tepeyac, de la Villa de Guadalupe-Hidalgo, en la Ciudad de México.
Y COMO DICE EL VOX POPULI "EL NO CONOCER LA HISTORIA PUEDE UNO REPETIRLA"