21/07/2026
¿En qué momento un problema de crecimiento terminó convertido en una cotización de publicaciones para redes sociales?
Es una pregunta que me hago cada vez que veo empresas buscando “una agencia que les lleve el contenido”.
Porque el problema nunca fue el contenido.
El problema es que las ventas dejaron de crecer.
Que la marca dejó de ser relevante.
Que los consumidores ya no encuentran razones para elegirte.
Que el mercado cambió y nadie dentro de la empresa lo entendió a tiempo.
Y, sin embargo, la solución termina siendo:
“Necesitamos alguien que publique tres veces por semana.”
Ahí es donde muchas estrategias digitales nacen condenadas.
Porque el contenido no debería ser un departamento.
Debería ser la consecuencia visible de una estrategia de negocio.
Antes de diseñar un calendario editorial deberíamos entender:
• ¿Cuál es la North Star del negocio?
• ¿Qué comportamiento del consumidor queremos modificar?
• ¿Qué fricciones impiden crecer?
• ¿Qué nos está diciendo realmente el mercado?
• ¿Qué decisión queremos provocar en cada persona que vea nuestra marca?
Si esas respuestas no existen, el contenido termina haciendo exactamente lo que muchas empresas creen que hace:
llenar un feed.
Y llenar un feed jamás ha sido una estrategia de crecimiento.
Personalmente creo que la conversación entre un CEO y su equipo de marketing debería empezar mucho antes de hablar de publicaciones.
Debería empezar preguntándose:
¿Qué necesita crecer el negocio para que entonces el contenido tenga algo realmente importante que decir?
Ahí cambia por completo el papel del marketing.