19/04/2026
A 57 días de que empiece la Copa del Mundo, la jefa de la Ciudad de México, Clarita Brugada, ya se puso las pilas pero a su modo. Convocó al sector empresarial para implementar un esquema de trabajo de home office para que todo el mundo se quede en su casita guardado durante el torneo.
Dice que necesitamos trabajar juntos para que haya menos tráfico y menos tránsito, y que hasta está gestionando que las escuelas no tengan clases esos días.
O sea, básicamente lo que quiere doña Clara es que usted no salga de su casa y se quede en pijama para que los turistas del mundial quepan en el periférico y no afear el paisaje con su horrible carota.
Qué pena con los gringos, güey. Si usted se ve al espejo y ve que está el gatazo, pues salga, pero si no, mejor quédese ahí encerrado.
Es como cuando llevas a tus amiguitos a la casa y le dices a tu papá que no vaya a salir en calzones porque qué vergüenza. Así Clarita nos está pidiendo que escondamos a la familia chilanga para que la ciudad se vea linda para los de afuera.
Y es que aquí tenemos meses en situación de caos. Tlalpan, que es una de las arterias principales de la ciudad, tiene meses colapsada porque le quitaron un carril para hacer una ciclovía que nadie usa.
Mientras aquí le hacemos la barbota a la FIFA y nos piden que no salgamos a la calle, allá en New Jersey la gobernadora Mickey Sherrill se les puso al brinco.
Aquí somos bien agachones y preferimos trabajar desde la cama con tal de que los gringos disfruten el Periférico sin nosotros.
El chiste es que la ciudad se vea linda, aunque nosotros estemos encerrados con el perro.