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Para editar e imprimir tus libros y revistas.. Whats 5552756418 CDMX
12/09/2024

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Música de fondo.“..pero no puede negar que yo le dije que comprara ese limpiador ecológico…, no recuerdo cómo se llama;....
22/06/2024

Música de fondo.

“..pero no puede negar que yo le dije que comprara ese limpiador ecológico…, no recuerdo cómo se llama;.. ya me cansé de traer manos apestosas a solventes,.. ¡Además se lastima la piel!!, ¡se pone gruesa y callosa!! Ya estoy viendo cómo voy a llegar con Cecilia y en la primera caricia le voy a arrancar el pellejo de los cachetes… ¡A quien se le ocurre!!!
“El viernes en la noche, cuando salgamos a bailar, procuraré mantener mis manos en su cinturita, para disimular mi piel rasposa.. mientras la hipnotiza la cadencia de la música”
Para los habitantes del mundo de las Artes Gráficas la música es una compañía omnipresente que se cuela por todos los rincones de los talleres de imprenta y de sus emociones, formando parte de la imagen cotidiana de la vida; desde el desayuno de frijoles con huevo, hasta la cena con atole y tamales o chocolate, o gorditas de chicharrón y quesadillas; entre papel kraft para empacar o entre el olor a tinta que exhalan las máquinas mientras corren presurosas siguiendo el ritmo de las raíces africanas, la cadencia delicada de las cuerdas europeas, o las voces, casi místicas, con las que suele hablar Mesoamérica desde el horizonte natural de las cordilleras, los barrancos, los desiertos, y la gama insondable del azul del mar.
No puede negarse que en estas artes todavía se combina lo metódico con la imaginación; como el paso de los días, o como las melodías que se cuelan en nuestra percepción con silbidos que nos acompañan durante toda la jornada de trabajo. Una presencia que reitera rutinariamente una historia..
“..ése fue el amor de ayeeeer..”
Imprimo rítmicamente. Convierto mi cuerpo en un engrane de esa gran máquina que construye el presente, el caluroso e inmenso hoy que arde porque no ha llovido y deslumbra la mirada con su sol inclemente. La música me lleva cavilando sobre los planes para el fin de semana, sobre la ilusión de una casita en el bohío, sobre los capítulos del tiempo, sobre “el azul de amanecer”. Hilvano una historia que se escenifica aquí, frente a mí, una realidad virtual que lanza sobre la cabeza de la máquina de offset “Davidson” una epopeya en ciernes; encima de los rodillos una trama ocurre en un holograma que avanza con el ánimo que infunde la melodía y el ritmo del giro del tambor de la máquina, y en el clímax de su desarrollo se quiebra y desvanece porque un chiflido rompe el ensueño; los “chupadores” de la máquina avisan que se atoró un pliego de papel; hay que parar, lavar el tambor y calibrar el entintado nuevamente; como cuando uno despierta de un sueño maravilloso que no concluye. “¡Caaaaraaaamba!”

“¡Músicaaaaa!”, grita un ”extra” en el final de una película mexicana para señalar que la crisis de la trama ha quedado resuelta, y que es hora de la pachanga.
¡Músicaaaaaa!, es el verdadero alimento espiritual que acompaña los devaneos existenciales durante la producción de impresos, que es como el tránsito de un galeón por el océano.
Fluye la música en el “tiempo de trabajo” y me sumerjo a ella nuevamente para navegar este presente a su ritmo, que marcha rutinariamente mientras ríe diciendo:
“Ven, ven,
Ay yo quiero bailar
Ven, ven,
Persiguiendo a la luna
Ven, ven
Yo te voy a encontrar..”

Ediciones y estructuras.Ya se definió el formato para títulos de cada capítulo del libro que elaboramos. Habrá que ver s...
10/11/2021

Ediciones y estructuras.

Ya se definió el formato para títulos de cada capítulo del libro que elaboramos. Habrá que ver si el tamaño de la tipografía "resiste" el uso de las capitulares. Con frecuencia se ven muy pesadas..
(..la verdad es que el libro que escribió el autor comentado no es precisamente una aportación. Se concretó a manifestar un pronunciamiento durante los primeros capítulos y posteriormente nos recetó un par de anécdotas debidamente aderezadas con imágenes locales y cosmopolitas..)
En esta ocasión me ha tocado definir el tipo qué utilizaremos en este libro así como el tamaño y el interlineado. Siempre he preferido el tipo Garamond al Times New Roman, y por supuesto cualquiera de estos dos antes que el Arial, que aparece en todas las aplicaciones; este último es el tipo convencional pero es un tipo muy grande, aunque por supuesto muy nítido para la lectura, pero la lectura también demanda estética. Lo preciso, lo eficaz, lo eficiente, no siempre resultan lo más atractivo; Garamond es una tipografía qué tiene rasgos distintivos agradables a la vista, además ocupa menos espacio..
( ..pero en general es así, en el libro que se trabajó anteriormente la estructura contenía solamente una parte para presentar las distintas interpretaciones, otro apartado para mostrar indicadores estadísticos y otro para decir cómo se combinaban las dos primeras partes. Por último, describían cómo convencieron a los actores para llevar a cabo el cambio que se describe..)
Entramos a la discusión sobre el tamaño del libro; las dimensiones más convenientes para la presentación. Siempre se discute el tamaño porque hay una propensión de los autores a pensar que su libro puede contar con dimensiones mayores. Nos toca convencerlos de que lo mejor es utilizar las medidas convencionales, en este caso, la consabida “media carta”..
( ..esa es la ventaja en la literatura: la pluma del autor puede transitar por cualquiera de los espacios, existentes, descritos, imaginados; a la velocidad que prefiera y con la mirada puesta en los objetos prefigurados por su mente. Podría decirse que a través de la literatura se escapa toda la exuberancia contenida en el mundo que reside en la persona que escribe.)
Aaaah!, la verdad es que yo no me llevo bien con los cuadros estadísticos. Trato de prepararme psicológicamente para trabajar su diseño, pero me parece una labor árida. A pesar de ello no caigo en la indiferencia, no podría estar trabajando los cuadros mientras pienso en otras cosas. Trato de seguir rigurosamente los detalles que requieren, en eso consiste la aridez..
( ..y he aquí otro reto; combinar nuestra mirada prefigurada de la realidad con la necesidad de mostrar una narración medianamente ordenada que pueda ser comprensible para los demás; es como la necesidad de usar el cincho en los caballos para que pueda subirse un jinete, o como tener que usar el traje formal para comenzar a dialogar con desconocidos; un traje que no perturbe su manera de entender el mundo..)
Aunque, en cierto modo, persiste siempre una suerte de formato, de estructura, de recipiente, en donde se vacía el contenido del libro para darle dimensiones, proporciones, regularidad, equilibrio, continuidad y sobre todo, si los astros se alinean, si estamos iluminados, si no han cortado la luz, y si contamos con café en la cafetera, una imagen estética agradable.
(..el hecho de que consignes en tu texto un resumen de las anécdotas que has leído en múltiples textos no te hace historiador. Tiene que existir un límite entre el interés de mostrar una postura sobre la historia y la recuperación de un hecho histórico con base en documentos y fuentes aceptables. La historia no puede devenir en ideología, aunque constituya en sí un debate..)
Llegamos a la última etapa en la producción del libro. Hoy me mostraron el forro pero no me gustó la "plasta" que se diseñó. Siempre hay que cuidarle la homogeneidad de la impresión y evitar el cambio de tono..
(..la lista de fallecidos por COVID que se incluye es interminable. Aún no encuentro en ella a ninguna de las personas cercanas que perdimos. Con esta pandemia nuestra generación quedó desgarrada; ¿cómo preservaremos la memoria de tantas personas?.. Tendríamos que colocar una ofrenda al alcance de cualquier mirada, hasta de las que ven por el rabillo del ojo..)
Lomo, medianil, caja, refine; entramos en la vorágine de los últimos detalles en el intento de estirar el tiempo. Pliego, rebase, escuadra, remache; afuera quedan los paquetes en un conjunto compacto que no refleja la complejidad del esfuerzo que contienen
(..y ese es el punto, este y todos los libros son un gran cruce de miradas y de mundos, como el cruce de Madero y Lázaro Cárdenas, o el de Insurgentes y Reforma; cada quien busca su destino y lo hace por sus propias razones, pero transita el registro, los pasillos, el alumbrado, la señalización, el clima y cientos de singularidades que dejó ahí el autor, de manera indeleble; pero cada quien lo hace desde sus zapatos..)
Acabamos este libro. Concluimos su manufactura. De repente el atardecer se apresuró; el silencio y la calma inundan el taller igual que la lectura de la página final de un libro.

Regreso con GloriaAhora que regresamos a las actividades después de vivir la locura de la pandemia en la ciudad, todo pa...
30/06/2021

Regreso con Gloria

Ahora que regresamos a las actividades después de vivir la locura de la pandemia en la ciudad, todo parece distinto; fueron muchos meses en los que la actividad de la imprenta se redujo al mínimo o se suspendió totalmente.
La verdad es que yo sí me daba mis vueltecitas de vez en cuando para verificar algunos detalles y para confirmar que todo estuviera bien y que no hubiese algún descuido que nos metiera además en otro problema. La disminución de las actividades sí fue contundente y fueron muchas las semanas que estuvimos recluidos esperando tiempos mejores.
Ahora, contando ya con la seguridad de estar vacunados para reducir el riesgo de la enfermedad, regresamos a las actividades de la imprenta con cierta lentitud; no digo que estamos llegando a barrer y a lavar el taller, porque eso sí lo hemos hecho eventualmente a lo largo de estos meses, pero si llegamos a tratar de reiniciar las actividades, el contacto con los clientes y a buscar nuevas posibilidades de trabajo porque los pedidos, como es lógico, caminan por "la calle de la amargura".
A pesar de todo estamos optimistas y creemos que las cosas irán cambiando paulatinamente. Esperamos que las condiciones mejoren de manera significativa y se sostenga una dinámica en nuestro taller que permita el desarrollo de actividades con regularidad; como dijo el albañil: "en concreto", esperamos conseguir más “chamba” aunque sea poco a poco, y nos sentimos seguros de poder hacerlo (¡arrooooz!).
Por mi parte, yo todavía tengo pendientes detalles de un librito que elaboraba cuando la pandemia nos cayó encima; además, a consecuencia de todas las medidas de precaución que ahora tenemos que mantener, me cambiaron de lugar, y me toca acostumbrarme al tránsito del personal que compone la imprenta así como al correr del viento, ya que me tocó ubicación en un pasillo por donde hay fuertes "chiflones" y pasa la mitad de los empleados de la imprenta cada media hora (¡Cómo piensan que voy a entrar en "estado de concentración" con este tránsito!).
A pesar de todas estas incomodidades realmente nos sentimos contentos de iniciar las actividades. Hemos tenido la fortuna de que todo el equipo regresó a la chamba, aunque por un momento tuvimos la duda de qué doña Gloria, nuestra encuadernadora estrella e insigne "prefecta" del taller, podría haber sufrido algún contagio. Durante unos días pensamos qué podía llegar a faltarnos doña Gloria, quien es la responsable de meter "en cintura" a todos los miembros del taller cuando se desata un alboroto, y de propiciar la "conclusión inapelable" de los chismes que corren como reguero de pólvora a consecuencia de envidias soterradas, celos ilegítimos y tragos de toloache, pero no fue así, afortunadamente.
Este lunes doña Gloria se presentó nuevamente, y durante toda la mañana la imprenta regresó a la normalidad de antes; incluso aprovechamos el momento para revivir nuestra tradición de tomar un chocolate a media mañana de los lunes, acompañado de las conchas de la panadería de "Isabela" y Ramírez. Yo aproveché el pretexto para ir por la leche al negocio de doña Leonor, quien estaba acompañada por su nietecita, un joven bomboncito de veinte años con piel de durazno, mirada de cacao y extenso cabello negro quebrado, cuya presencia llena el local de la lechería, ilumina el día y nos entrega los acostumbrados tres litros de leche para elaborar el chocolate con doña Gloria.
Siempre le comentamos delicadamente a la niña:
- "¿gusta tomarse un chocolatito con nosotros en la imprenta?"
Y ella siempre nos responde amablemente:
- "Muchas gracias, pero terminando aquí, con mi abuelita, debo preparar mis tareas de la facultad y, además, "el chocolatito" me cae mal.."
¡Qué estómagos tan frágiles traen las nuevas generaciones de hoy!
Total, que siempre regresamos solamente con los tres litros, y esta ocasión no fue la excepción. Afortunadamente, al regresar ya estaba todo listo en la mesita de la encuadernación: el pan, tazas, cucharillas y servilletas, el azúcar y hasta la olla para el chocolate estaba dispuesta sobre la hornilla; en la prensa grande solo esperaban la señal para detener un momento el "tiro" de impresión.
Como siempre, después de unos diez minutos, todos esperábamos la señal de doña Gloria, quien terminaba de preparar el chocolate en la cocineta; lentamente sacó el molinillo de la prieta olla de barro, lo colocó en un platito al lado, nos dirigió su mirada y asintió.
Se escuchó entonces un grito hacia el taller:
- "¡Yaaaa!"
Grito que, en forma surrealista, fue respondido desde el taller con una pregunta:
- "¿Yaaaa..?"
Inmediatamente después se detuvieron los motores de la máquina grande y, por un momento, quedaron chiflando los "chupadores" del sistema de aire con su acostumbrado estruendo.
Cuando el ruido terminó, solo se escucharon risas escapando en tropel del cuarto de las máquinas.

Se aceptan buenos deseos¿Cómo regresar a la normalidad?. La pandemia nos tomó desprevenidos. En un principio nadie pensa...
18/06/2021

Se aceptan buenos deseos

¿Cómo regresar a la normalidad?.
La pandemia nos tomó desprevenidos. En un principio nadie pensaba que pudiera ser un largo periodo de enclaustramiento, y ahora, después de un año de estar encerrados, resulta difícil regresar a las actividades que teníamos previamente al Covid.
Muchas personas han estado ansiosas durante largos meses esperando el momento de retomar sus actividades económicas y sociales, en tanto que también hay quienes estamos confundidos porque nuestra vida cotidiana se trastocó y ahora el tiempo de trabajo y los propios hábitos han cambiado.
Como sucede en las películas, ya no sabemos cuando es el horario de trabajo, cuando es el horario de dormir, cuando es el horario de entretenimiento. La vida cotidiana en diversas dimensiones quedó patas pa arriba.
Otro aspecto que llama la atención en esta "nueva normalidad" es la amplia presencia que tienen ya los medios digitales a consecuencias de la dinámica que propició la pandemia, el teléfono, la computadora, el televisor. Las teleconferencias y las videollamadas se han vuelto parte de la normalidad cotidiana y todo ello nos ha alejado físicamente de los demás. Nos hemos vuelto ermitaños en el centro de la gran colmena que es esta metrópoli. Somos ya unos chips aislados que se comunican con los demás a través de cables virtuales, dependiendo de la comunidad a la que pertenecemos, de la frecuencia en la que hablamos, de lenguaje que utilizamos, y de la mirada del mundo que tenemos. Hoy por hoy, aparentemente, cada quién decide cuál es el mundo al que pertenece; el mundo de la moda, el mundo de los deportes, el mundo de la política, el mundo de los negocios, el mundo del tráfico, el mundo de la violencia, etc., y los vínculos con la realidad parecen estar determinado por estas nociones que inducen a las personas a tomar decisiones a partir de ideas preconcebidas en estos mundos virtuales.
El propio Gobierno ya es una entidad que se aparece eventualmente en nuestro teléfono y en nuestra computadora, para recordarnos o demandarnos el cumplimiento de nuestros compromisos cómo habitantes de la ciudad, y de la misma forma alimenta nuestro "file" fiscal, demográfico, laboral y, por supuesto, digital.
Las redes sociales, por su parte, también están atentas a lo que hacemos, y periódicamente nos envían un reporte de las rutas que hemos seguido y de las fotografías que nos han tomado en las actividades en las que hemos participado. Frecuentemente nos enteramos de lo que hacen amigos y familiares a través de los informes que nos reportan nuestras cuentas de redes sociales.
Los promotores del marketing se jactan de qué los micronegocios que no tienen presencia en las redes sociales no existen; pero han omitido mencionar que las redes sociales del internet son un hoyo negro que viene absorbiendo todas las facetas de la vida personal y colectiva de la población.
¡Qué poderosas han resultado las redes sociales y las herramientas digitales!.
Todas estas reflexiones angustiosas caen sobre mí esta tarde porque mañana retomo mi horario de trabajo normal, después de casi año y medio de permanecer la mayor parte del tiempo en mi casa.
Voy al taller decidido a recuperar los hábitos que tenía antes de la pandemia, y a parlotear cuanto pueda durante muchas horas.
También voy decidido a participar en una Rebelión contra el aislamiento y el desencuentro que propician las redes sociales. Espero participar con otras personas en el impulso al encuentro permanente en la imprenta y en los espacios públicos, y a hacer de lo "presencial" una característica de la vida social, que determine la manera como entenderemos a la sociedad que levantará el tiradero que ha dejado la pandemia.
¡Échenme porras!

Cielo Rojo, 2020.- “Bueno,..”, Reflexionaba para mis adentros.- “Yo esperaba un 2020 más tranquilo, más convencional, má...
11/04/2020

Cielo Rojo, 2020.

- “Bueno,..”, Reflexionaba para mis adentros.
- “Yo esperaba un 2020 más tranquilo, más convencional, más rutinario, más común..”
Y si uno se pone a pensar tantito, puede entender la enorme significación que tiene para nuestra vida lo común, lo cotidiano, lo conocido, lo supuesto.
Cuando apenas estaba encontrando un sentido a estas reflexiones (cosa que no podría decir todos los días), se hizo patente la fuerte presión de mis compañeros de la imprenta para concluir con los pendientes y dar por terminadas las actividades.
- “todavía faltan correcciones al libro..”. Gritó alguien en la oficina.
Se me heló la sangre con el comentario porque, en realidad, no faltaba mucho para que yo concluyera las correcciones, pero ya no había tiempo. El propio libro que editábamos para su impresión me pareció, bajo el estrés de la presión para terminar las actividades y abandonar el taller para recluirse en casa, un cadáver; si, un texto descriptivo de un mundo que acaba de colapsar y del que estamos empeñados en salir, con los menores daños posibles, pero seguros de que habrá bajas. En momentos, con la sensación de que la opresión que siento es una gran prensa que aplasta mi presencia para que salga disparado hacia la calle y me una al afluente de angustia, desesperación y miedo, las correcciones del libro pierden sentido. Siento que esculpo sobre una roca; sobre un objeto inanimado que se perderá bajo el polvo en algún rincón, ante la indiferencia del movimiento, de las miradas, del interés, de las voces enardecidas que describen la contingencia del mundo, del pulso de la gestación de lo nuevo..
- “¡Bájale caón, no te dispares..!”.pienso en controlarme, mientras trato de concentrarme nuevamente en revisar el “puntaje” de las capitulares, la fuente” de los subtítulos..
- “..concéntrate en que cada página quede en su “posición”, en el centro de las “guías”, para que la “formación” quede completa..”
- “Carajo, ¿pero quién va a venir a imprimir esto?..¿y cuándo?”
- “¡Quítense de la puerta de salida, que no me dejan concentrarme!”
Logro equilibrar mis emociones imaginando que todo el interés de mis compañeros por entrar y salir, asomarse a la calle y enterarse de lo que ocurre, no es más que el deseo de observar un fenómeno meteorológico; imagino que hoy el cielo ha enrojecido, y todos quieren ser testigos del fenómeno, pero yo no puedo serlo porque aún me faltan las últimas correcciones (que en realidad son cambios de última hora porque, como siempre, los autores olvidaron algún dato, o se arrepintieron de alguna aseveración que hoy les resulta severa; o le mocharon una parte a la obra, así, sin más).
La febrilidad en la puerta amaina mientras voy concluyendo las correcciones y los archivos de la formación de pliegos para impresión.
- “Ya casi todos se fueron.. ¿De qué color estará el cielo ahorita?”
Guardo las cosas en la mochila y paso rápidamente a la oficina para avisar al encargado que me voy; salgo apresuradamente, dominado por temores acrecentados con angustia durante los últimos cinco minutos.
Al abrir siento el golpe del aire fresco de esta tarde/noche, y rápido volteo hacia arriba.
Ahí está todavía el cielo, la atmósfera, el smog chilango, las nubes, o como quiera que se denomine a ese espacio infinito y profundo que sigue siendo azul, pero que hoy me hace llorar.

25/04/2019

Era jueves y se avecinaba la crisis de nuestra cartera vencida. Una transferencia hacía la diferencia entre la vida y la muerte..social; definía la posibilidad de que juntos los compañeros de la imprenta fuesemos a comer un pescadito y a escuchar un esperado concierto a un bar cultural, por la tarde
Era viernes y llegaba la hora de dar por terminado el día.
Solo alcancé a mirar los ojos vidriosos de mis compañeros observando caer la tarde antes de secar los míos. La comida, el pescadito a las brasas, y el esperado concierto, pasaron de largo...
La transferencia no llegó.
"ai será pa la otra muchachos", nos dijo Melquiades evitando mirarnos a la cara y dándonos la espalda al acercarse a la puerta de salida.
"Siempre debes de tener un guardadito", me había dicho el contador unas semanas atrás. Ahora lo recordaba hasta con enojo, ¿Cómo se atreve a darme consejos para evitar contratiempos en la vida?, ¡caramba!, ¡Qué falta de consideración!; ¡Y recuerdo eso precisamente ahora que la transferencia no llegó!.
Viernes. 21:30 hrs.Hago un recuento de todas las cosas y las actividades que dependía de la llegada de la transferencia; había construido ya una pirámide de actividades y decisiones sobre esa transferencia que, a las 18:30 hrs de hoy, se derrumbó estrepitosamente.
Cierro los ojos y me veo por aquí el lunes, en el inicio rutinario de un nuevo periodo durante el cual podremos delinear una nueva oportunidad, y cobrar enfáticamente al cliente retrasado en sus pagos... que hoy nos ha dejado aquí, gruñendo..

Los nuevos monstruos.La informática apareció con su imagen aseptica de apoyo a la actividad humana en la transformación ...
29/08/2018

Los nuevos monstruos.

La informática apareció con su imagen aseptica de apoyo a la actividad humana en la transformación de la naturaleza, en las labores productivas, de enseñanza, de entretenimiento, de acopio de información, de educación, y de muchas cosas más; pero a medida que rompió con el sentido original de favorecer el acceso libre al conocimiento y a la comunicación, rápidamente se reveló como instrumento de muchos intereses obscuros que la han transformado paulatinamente en instrumento de dominio, de sometimiento.
Mientras hoy nos divertimos chatendo por el whats o por feis; mientras consultamos la infinita diversidad de videos disponibles para todos los efectos, hoy se filtra en cada uno de los rincones de nuestra vida cotidiana el control virtual e informático, para cumplir con los obscuros fines de quienes secuestraron ya a estas herramientas y pretenden hacer un catálogo universal de todos nosotros, en nuestras diferentes fases, en nuestras diferentes poses (por eso yo me declaro "antiselfie"), en nuestros diferentes estados de ánimo, en nuestras diferentes condiciones materiales, sociales, culturales.. ¡Díganme una cosa que no pueda catalogarse, una sola!
Hoy el espionaje generalizado a los usuarios, la codificación de las conductas, intereses, preferencia, ubicaciones, y otras características, así como la información y comunicación selectiva y sesgada para los diferentes perfiles del público, distorsionan dramáticamente la esencia y el sentido de estas nuevas herramientas, el control de los procesos y la propia representación de ellos para diversos fines (software).
En las artes gráficas han sido decenas de procesos los que han sido sustituidos y controlados por la informática y el mundo virtual: administrativos, productivos, diseño, ventas, etc.; es decir, todo.
Paulatinamente nos hacemos conscientes de que somos ya los peones de una gran máquina informática que tiene una terminal en nuestro centro de trabajo, en nuestro teléfono, en nuestra televisión, y controla nuestra actividad y nuestra vida.
Nos hemos convertido en los capturista que alimentan de información a los grandes controladores de procesos, cuyas pretensiones aspiran a definir los modelos de vida y los participantes en ellos.
Más que en un mundo feliz caemos precipitadamente en un mundo zombie.
Por eso en esta imprenta, a través de libros, carteles y mensajes, contribuimos a difundir la inasibilidad de la naturaleza y la imposibilidad de alcanzar al pensamiento, por muy sofisticados que sean los modelos informáticos y muy grande la soberbia del pequeño grupito de genios locos que los diseña y financia.
Socarronamente, aquí aún esperamos que un software sea capaz de producir un poema que conmueva a la humanidad; o que nos ilustre acerca de cómo podemos relacionar los orígenes del universo con las emociones que despierta la "caída de ojos" de las muchachas y los símbolos que alude la "metamorfosis" de kafka en un día soleado al atravesar el Centro Histórico de la Ciudad de México; o que proponga una nueva corriente pictórica que exprese el sentido humano de la migración contemporánea y su significación para la preservación de los valores civilizatorios.
Mientras esto ocurre, vamos a echarnos una cervecita..

5 minutos.Si, es trágico pero es real; no tenemos alternativa. Me empiezo a poner nerviosos y siento que me tiemblan las...
15/08/2018

5 minutos.

Si, es trágico pero es real; no tenemos alternativa. Me empiezo a poner nerviosos y siento que me tiemblan las piernas. Nos acaban de avisar que solo tenemos 5 minutos para enviar la prueba que aún no está totalmente terminada, ni corregida, ni revisada, ni vuelta a revisar.
Es en estos momentos en los que uno se vuelve autocrítico y se reprocha muy íntimamente..
"si en lugar de tomarme ese café hubiese cambiado las capitulares....",
"si hubiera destinado a este libro el tiempo que utilicé para hacer aquellos bloquecitos de papel que nadie pidió, y que hicimos solamente por ociosos...",
"si mejor le hubiese llamado el viernes a Martha, y no toda esta semana, me habría ahorrado esa frase mamila: "es que ahora ando ocupadísima.." y mucho tiempo para terminar las pruebas del canijo libro".
El "hubiera no existe"; es una frase que aprendí junto con mis amigos desde la secundaria.
¡Carajo, mira nada más todo lo que me falta!
"La vida es eterna en cinco minutos..."; es la canción que cantamos hace muchos años, cuando la caída de Allende estaba en carne viva; la verdad, esta canción siempre me deprimió.
Recuerdo al maestro de Cálculo, que intentaba afanosamente explicarnos el concepto de "límite"; Carajo, alcanzar el límite puede ser un esfuerzo infinito, como hoy quisiera extender estos miserables minutos de manera infinita para concluir este "condenado" libro.
¿Cómo puede uno pensar tantas cosas y pasar tantas películas en el cerebro en tan poco tiempo?, Ojalá así se extendiera el tiempo de estos cinco minutos e hiciéramos un merecido y sentido homenaje a mi maestro de Cálculo.
Sí, en ocasiones me ha sucedido; al ver los ojos de ella he sentido que el tiempo se detiene, y atento he sido testigo de cómo la luz, las hojas del follaje, las cortinas de la habitación, el perfume, el olor a café, imprimen una imagen que queda registrada en un solo lugar del universo, y de manera digital, en mi memoria; y ese momento se extiende como suspiro infinito buscando el "límite" que nunca puede encontrar porque nunca puse atención a lo que me decía mi maestro de cálculo, y perdura como aliento, o como un grito que viene de los años setentas, brincando prejuicios y cambios culturales y políticos como carrera de obstáculos, y que yo reconozco entre el estruendo que hoy se agolpa; o como una nube caminando el horizonte entre la bruma negra del humo y los destellos estridentes de grandes marquesinas comerciales.
!Ya apúrate güey!, estás viendo la procesión y no te hincas.
Ya mandé la impresión de la "página muestra"...
¡Apúrate ..nche impresora!
Ya casi, Ya casi...

Comienza un duro año. Aún tenemos la palabra; la herramienta para recrear la realidad. Ánimo y muchos felices momentos..
18/01/2018

Comienza un duro año. Aún tenemos la palabra; la herramienta para recrear la realidad. Ánimo y muchos felices momentos..

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