10/05/2026
Con una pala en la mano y los brazos vacíos. Así caminan las madres desde la ausencia.
Sostienen la esperanza mientras el dolor les atraviesa la vida todos los días, la dignidad se volvió su lucha.
Hacen el trabajo del Estado.
Buscan donde nadie quiso buscar.
Investigan donde las autoridades abandonaron.
Nombran a quienes muchos quisieron convertir en cifras.
Desafían leyes fallidas, burocracias indiferentes y una sociedad hipócrita que muchas veces prefiere apartar la mirada antes que reconocer la crisis humanitaria que vive este país.
Y aun así siguen.
Con los brazos vacíos.
Con el corazón roto.
Con la esperanza intacta de encontrar a sus hijas e hijos y darles, al menos, un descanso digno.
Las madres buscadoras no solo buscan personas desaparecidas, sostienen la memoria, defienden la verdad.
Y se han convertido en las verdaderas impulsoras de los derechos humanos en México.
Este 10 de mayo también es de ellas.