28/07/2026
Prórroga mantiene a Said Vargas al frente de la del SNTE
Pachuca de Soto, Hidalgo.— Cuando algunos aspirantes a la Secretaría General de la Sección 15 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación ya “se afilaban las uñas” ante la conclusión de la gestión de Said Vargas Sáenz, la renovación del sindicato magisterial en Hidalgo tendrá que esperar.
El periodo para el que fue electa la actual Directiva Seccional Sindical comprendió formalmente del 19 de julio de 2022 al 18 de julio de 2026. Sin embargo, el vencimiento de esa fecha no significa que la Sección 15 quede sin representación ni que la Secretaría General pueda ser ocupada inmediatamente por alguno de quienes han comenzado a promover sus aspiraciones.
La continuidad de la actual dirigencia fue planteada ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, autoridad encargada del registro y reconocimiento de las directivas del SNTE. Mientras tanto, será el Comité Ejecutivo Nacional del sindicato el que determine la fecha, las condiciones y la emisión de la convocatoria para celebrar el siguiente proceso electoral.
El propio Said Vargas informó, después de concluir los cuatro años de su gestión formal, que la definición del proceso corresponde al Comité Ejecutivo Nacional. Hasta el momento no se ha publicado una nueva convocatoria para la Sección 15, por lo que tampoco existe oficialmente un periodo de registro de planillas, campaña sindical o jornada de votación.
Una continuidad legal, no una reelección automática
La permanencia temporal de Said Vargas y del Comité Ejecutivo Seccional es legal y válida, ya que no constituye por sí misma una reelección ni el inicio de un nuevo periodo estatutario.
La convocatoria emitida en 2022 para renovar la Sección 15 estableció expresamente que la directiva saliente seguiría ejerciendo las funciones inherentes a sus cargos hasta que el Comité Ejecutivo Nacional tomara protesta a los integrantes de la nueva directiva electa.
Esta disposición responde a un principio elemental de continuidad institucional: el sindicato no puede quedarse sin representantes legalmente reconocidos, sin autoridades para realizar trámites, administrar sus recursos, atender conflictos laborales o representar a sus agremiados frente a las autoridades educativas.
Por lo tanto, la conclusión del periodo señalado en la toma de nota no produce automáticamente la desaparición de las facultades de la dirigencia ni permite que algún aspirante asuma el cargo por cuenta propia. Para que exista una nueva Secretaría General se requiere una convocatoria expedida por los órganos nacionales competentes, una elección mediante voto personal, libre, directo y secreto, la declaración de validez, la toma de protesta y el correspondiente reconocimiento de la autoridad laboral.
Aspirantes tendrán que esperar la convocatoria
La pausa modifica los cálculos de los grupos que buscaban aprovechar el 18 de julio como punto de arranque de la sucesión sindical.
Aunque desde hace meses existen movimientos, reuniones y expresiones de interés para encabezar la Sección 15, jurídicamente todavía no hay candidatos oficiales. Hasta que sea publicada la convocatoria, solamente puede hablarse de aspirantes o de grupos interesados en participar.
La facultad para definir la ruta de renovación corresponde al Comité Ejecutivo Nacional del SNTE, encabezado por Alfonso Cepeda Salas. Ese órgano deberá establecer las fechas para la publicación de la convocatoria, el registro de planillas, la difusión de propuestas, la integración del padrón y la jornada electoral.
La continuidad tampoco cancela el derecho de los trabajadores de la educación a elegir a su próxima dirigencia. Únicamente evita un vacío de representación durante el periodo que transcurra entre la conclusión formal de la gestión anterior y la toma de protesta de la directiva que resulte electa.
Así, quienes ya se preparaban para ocupar la Secretaría General tendrán que guardar momentáneamente sus aspiraciones. Said Vargas continuará al frente de la Sección 15 mientras se desarrolla el procedimiento legal y estatutario para renovar la dirigencia.
La prórroga no es un golpe de mano, ni una designación indefinida y mucho menos la cancelación de las elecciones. Se trata de una medida de continuidad institucional totalmente válida, siempre sujeta a que posteriormente se convoque a un proceso democrático conforme a la ley, al Estatuto del SNTE y a su reglamentación electoral.