28/06/2026
Fue creada hace 7.000 años. Y el debate sobre lo que representa está lejos de terminar... Treinta centímetros de arcilla. Descubierta en 1930 a orillas del Danubio, en la actual Serbia, a una profundidad de 5,7 metros; permaneció enterrada tanto tiempo que civilizaciones enteras surgieron y desaparecieron mientras ella yacía bajo tierra. Se la conoce como Vidovdanka. Es una de las mayores figurillas femeninas halladas pertenecientes a la cultura Vinča, un pueblo que construyó aldeas de hasta 2.500 habitantes en una época en la que tales asentamientos eran una anomalía a nivel mundial. Sus formas exageradas no fueron casualidad. Caderas anchas, glúteos pronunciados, vientre prominente: todo ello modelado con precisión deliberada. Se han encontrado miles de figuras similares en la misma región. Todas comparten las mismas proporciones. Ninguna tiene rostro. Esto no fue una coincidencia. Durante décadas, los arqueólogos han debatido qué representaban estas figuras: una deidad femenina, un símbolo de fertilidad o la imagen de un antepasado. Una hipótesis —aún no resuelta— sugiere que estas proporciones específicas servían como indicadores de estatus social. En una sociedad sin oro, títulos ni escritura, un cuerpo con tales formas comunicaba la posición, el poder o el prestigio de una persona dentro de la comunidad. En otras palabras: unos glúteos grandes podían ser, literalmente, un símbolo de estatus. El pueblo Vinča dejó más de 10.000 objetos marcados con símbolos que permanecen sin descifrar hasta el día de hoy. Vidovdanka se conserva en la colección arqueológica de la Facultad de Filosofía de Belgrado. La respuesta a lo que representa quedó enterrada junto con su creador. Fuentes: The Archaeologist — análisis basado en una publicación académica de Cristian Roman (Universidad Lucian Blaga) — confirma las dimensiones, el lugar del hallazgo y la datación. Museo de la Ciudad de Belgrado / Google Arts & Culture — confirma la tipología, el material y el contex