02/01/2026
El futuro no es lineal.
Aunque insistamos en leerlo como código de barras.
Lo intentamos ordenar, escanear, medir, etiquetar.
Le ponemos año, fecha de caducidad y hasta instrucciones de uso. Como si el tiempo fuera un producto más en el anaquel:
optimista, bien diseñado y con vencimiento garantizado.
2026 ya nació con fecha de término.
Pura logística mensual.
El problema no es que el futuro caduque,
el problema es creer que por estar en fila
—bien portados, disque_avanzando —
nos va a tocar algo mejor.
El futuro no promete progreso.
Promete movimiento.
Y a veces ni eso.
Si lo vives como mercancía, se te vence.
Si lo atraviesas, quizá te desordena.
Pero al menos no te lo venden.
Este texto solo te garantiza una cosa... incomodarte para pensar y desbloquearte las expectativas.