06/05/2026
𝐋𝐨𝐬 𝐆𝐚𝐜𝐡𝐮𝐩𝐢𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐭𝐫𝐚́𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐚𝐭𝐚𝐪𝐮𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐌𝐨́𝐧𝐢𝐜𝐚 𝐄𝐬𝐜𝐚𝐥𝐞𝐫𝐚 𝐡𝐚𝐜𝐢𝐚 𝐓𝐨𝐧𝐲 𝐅𝐥𝐨𝐫𝐞𝐬
¿Milagro financiero o descaro político? En este medio nos pusimos a rascarle al pasado —y al presente— de Mónica Escalera Mendoza, y lo que encontramos no es más que una tragicomedia de ambición y cinismo.
Hace apenas unos meses, la señora andaba "mendigando" vales en financieras para poder completar el gasto diario. Pero ¡oh, sorpresa!, el aire de la CDMX parece que le regresó la fortuna. Recientemente se le vio muy "fifi", viajando en primera clase (claro, con cargo al erario público) para ir a llorarle a la Presidenta Claudia Sheinbaum. Lo curioso es que, mientras usa el dinero del pueblo para ir a denunciar al candidato Tony Flores, en sus redes sociales no baja a la Presidenta de "incapaz". ¡Vaya congruencia de esta mercenaria del micrófono!
Los "achichintles" de lujo del "Gachupín"
Pero Mónica no viaja sola en esta red de lodo. Ella y Antonio Gutiérrez Wislar fungen como los golpeadores estrella del municipio de Múzquiz. Estos personajes, lejos de desquitar su sueldo trabajando para la ciudadanía, se dedican a financiar campañas de desprestigio para beneficiar a su verdadero patrón: Héctor Miguel García Falcón, alias "El Gachupín".
La ecuación de la impunidad en Múzquiz es simple y descarada:
Laura Jiménez (Alcaldesa): Esposa del "Gachupín".
Héctor "El Gachupín" García Falcón: Candidato del PRI/UDC y titiritero mayor.
La Nómina: El refugio donde mantienen a Escalera y Wislar para que funcionen como "perros de ataque" contra cualquier adversario político.
Un historial manchado de "uñas largas"
Si usted cree que Mónica Escalera es una blanca palomita, piénselo dos veces. Su salida de la administración municipal en 2023 no fue por "diferencias creativas", fue por rata. Se le acusó de pedir moches a comerciantes y de quedarse con el cambio de los cobros menores.
Y el vicio de "agarrar lo que no es suyo" no es nuevo:
Recaudación de Rentas: Salió por la puerta de atrás por "manos largas".
Desarrollo Social: Mismo guion, mismo resultado: la corrieron por ratera.
La joya de la corona: Una familia de fichitas
Dicen que "lo que se hereda no se hurta", y en la casa de los Escalera el árbol genealógico parece sacado de un expediente criminal. Mientras Mónica se da baños de pureza hablando de otros, en su casa el panorama es dantesco: un hijo abusador, un hermano con las manos manchadas de sangre (prófugo de la justicia) y otro más detenido con droga.
Desechables y olvidados
Hoy, Mónica y su familia viven bajo el manto de la impunidad que les regala el PRI a cambio de su dignidad. Pero que no se equivoquen: la historia se repite. Escalera y Wislar son solo peones desechables. Una vez que terminen de ensuciarse las manos por el "Gachupín", los volverán a tirar a la basura de donde los sacaron.
¿Cuánto más aguantará el pueblo de Múzquiz mantener a estos parásitos de la política?