21/07/2026
Mi amiga Perla, se separa de su marido porque ya no soporta sus abusos. Ellos tienen dos niñas pequeñas. Ella, en un primer momento se quedó en la casa que rentaron juntos, pero pronto se vio en la necesidad de abandonarla y mudarse con su mamá, pues su sueldo no era suficiente como para mantener sola una casa y dos niñas.
En el momento que él se va, le retira a ella todo ayuda de manutención (DE SUS HIJAS), pero el muy vil, para evitar pagar la manutención que la ley le obliga y que es derecho de las hijas, acuerda cambiar a nombre de su hermano su empresa, por lo que él se autoemplea con el salario mínimo; de esta forma solo estará obligado una suma ridícula de manutención.
Prefirió cederle todos los derechos de su empresa rentable y próspera a su hermano (cómplice).
Desde entonces mi amiga se convirtió en una MAMÁ LUCHONA más. Aunque muchas dicen que esto las libera, debemos tener claro que las libera del yugo del abusador, pero las mantiene cautivas de otras formas, pues al estar tan ocupadas y agotadas, los hombres se aseguran de que ellas no tengan tiempo de desarrollarse plenamente y ser felices...
-En México, entre el 67% al 75% de los hijos/as de padres separados no reciben pensión alimenticia.
-El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reporta más de 4.1 millones de padres ausentes que no viven ni participan en la crianza de sus hijos/as.
Por eso cuando menciono que:
LAS MAMÁS LUCHONAS NO DEBERÍAN EXISTIR; lo que creo firmemente es que lo que debería existir son hombres responsables de la manutención y la crianza de sus hijos, porque detrás de cada “MAMÁ LUCHONA” hay un hombre irresponsable, inmaduro, cruel y violento, que además está respaldado y protegido por una estructura (cultural, legal y política: Patriarcado).