17/05/2026
Lo sucedido con las familias de Buenavista es una herida abierta que no puede seguir siendo ignorada. Durante demasiado tiempo hubo silencio, omisión e indiferencia ante el dolor de quienes fueron desplazados de manera forzada de sus hogares, viendo cómo incendiaban sus casas, destruían sus pertenencias y violentaban sus derechos humanos más básicos.
Hoy, gracias a la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y del Gobierno Federal, el Secretario de Gobierno, Chucho Romero, tuvo que acudir a Santa María Yolotepec, Tlaxiaco, Oaxaca, para pedir que no se impida el retorno de las familias de Buenavista a sus hogares.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ya atiende directamente este caso con el Gobierno de México, exigiendo garantías para un retorno seguro, digno y en paz para las familias desplazadas.
Nadie debería ser expulsado de su tierra por la violencia, el miedo o los intereses políticos. Nuestros tíos de Buenavista nunca debieron abandonar sus hogares y mucho menos bajo amenazas y actos tan inhumanos.
Exigimos justicia, garantías de seguridad y respeto pleno a los derechos humanos de las familias desplazadas. Oaxaca no puede permitir que el desplazamiento forzado quede impune.