06/06/2026
06-Junio-2026 🇲🇽🏆⚽🥅
¿UN MUNDIAL SIN ALMA PARA MÉXICO?
A unos dias del inicio de la Copa del Mundo 2026, una percepción comienza a tomar fuerza entre aficionados, analistas y generaciones que vivieron las históricas justas de 1970 y 1986: este Mundial parece pasar desapercibido para México.
Quienes fueron testigos de aquellas ediciones recuerdan un país completamente volcado al fútbol. Las calles se transformaban en una fiesta permanente, las conversaciones giraban en torno a los partidos y el ambiente mundialista se respiraba en cada rincón. Hoy, la realidad parece distinta.
La presencia del Mundial se percibe más en los anuncios comerciales que en el entusiasmo popular. Televisoras, bancos, refresqueras, marcas de alimentos y grandes corporativos han inundado los espacios publicitarios con campañas relacionadas con la Copa del Mundo. Sin embargo, la mercadotecnia no ha logrado generar la pasión que despertaron las ediciones anteriores.
Y es que, aunque México figura como país anfitrión, la realidad es que tendrá una participación limitada dentro de la organización. De los 104 encuentros programados, apenas tendrá una pobre suma de 13 partidos qué se disputarán en territorio mexicano, concentrados en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. La inmensa mayoría de los partidos se celebrarán en Estados Unidos, incluyendo las fases decisivas del torneo. México conservará el honor ya como reintegro de lotería de albergar el partido inaugural, pero para muchos eso parece más un reconocimiento simbólico que una verdadera sede compartida.
A ello se suma otro factor que alimenta el desinterés: el costo. Los boletos, paquetes turísticos, hospedajes y servicios relacionados con el evento resultan prácticamente inaccesibles para miles de aficionados. Lo que debería representar una celebración popular termina convirtiéndose en una experiencia reservada para quienes poseen una elevada capacidad económica.
Las preocupaciones tampoco terminan ahí. Expertos advierten sobre problemas de movilidad, saturación vial, incremento de precios y una logística compleja en las ciudades sede. Mientras tanto, gran parte de la población observa el Mundial desde la distancia por televisión abierta donde apenas y pasarán unos cuantos partidosx porque si quieres todo el Mundial hay que pagar 999 pesos para verlo desde casa y sin sentirse realmente parte de la fiesta.
Quizá por eso las comparaciones con México 70 y México 86 son inevitables. En aquellas épocas, el fútbol parecía ocupar el centro de la conversación nacional. Hoy, el negocio parece haber desplazado al deporte. La dimensión económica del espectáculo ha terminado por imponerse sobre la esencia futbolística.
El Mundial 2026 será, sin duda, un éxito comercial. Generará miles de millones de dólares y atraerá la atención global. Pero para muchos mexicanos, difícilmente será recordado como "su" Mundial. Porque estarán de acuerdo que un mundial no se comparte.
Porque una Copa del Mundo no se mide solamente por el número de partidos que alberga un país, sino por la emoción que logra despertar entre su gente. Y, al menos por ahora, esa emoción parece estar ausente u olvidada.